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Invierte con divisas a corto o largo plazo

La negociación con divisas es una actividad exigente con operaciones a corto y largo plazo. El tipo de inversión depende del riesgo y el tiempo. ¿Cuál elegirías?

25-07-2012, 1:08:58 PM
Invierte con divisas a corto o largo plazo
Sala de Inversión América

Incrementar el capital es fundamental para cualquier empresa y la diversificación es importante cuando se ha considerado y decidido el riesgo que se va a asumir. Comprar divisas es una opción, sin embargo ésta es una actividad exigente y los buenos inversionistas conocen bien sus mercados para identificar la estrategia que mejor se ajusta a su contexto.

En la negociación con divisas influyen muchos factores diferentes que pueden entrar en juego en cualquier momento. Existen dos tipos de operaciones, cada una con sus propios problemas y dificultades: a corto y largo plazo.

La negociación a corto plazo se aplica a quienes compran y venden a diario, tratando de realizar muchas operaciones y obtener beneficios rápidos en los movimientos. En contraste, los de largo pueden realizarlas en forma intradiaria, semanal o, incluso, anual.

Las primeras requieren mucho tiempo, puesto que exigen estar atentos en todo momento a un mercado. Cualquier pequeño movimiento puede suponer un revés o una nueva oportunidad, por lo que hay que estar listo para reaccionar.

Por otro lado, los operadores a largo plazo pasan por alto deliberadamente los factores diarios y se fijan en el panorama con un enfoque más amplio. Esto conlleva menos esfuerzo, pero no por eso hay que desentenderse de la negociación. Esta estrategia parece garantizar beneficios en tendencias que duran semanas o años y todo se basa en detectar los puntos perfectos de entrada y salida.

En la de corto plazo, el inversionista se expone a un alto riesgo, porque cuanto más transacciones realiza, mayores pérdidas puede afrontar por márgenes y gastos financieros, con lo que tendrá que ganar más dinero para obtener beneficios significativos.

Los de largo plazo deberán tomar en cuenta los costos de rollover y las tasas de interés, así como el resultado de sus operaciones. Si existe una gran diferencia entre la divisa de compra y la de venta, pueden ver disminuir (o aumentar) su capital de forma significativa para cuando decidan cerrar su posición.

Los de corto plazo se basan en análisis técnicos y, a menudo, tienen que desarrollar un conocimiento exhaustivo de los indicadores que existen. Está claro que para dar con los que funcionen bien, hace falta un proceso importante de ensayo/error. Los análisis fundamentales no sirven de mucho en este horizonte tan pequeño, ya que no suelen entrar en juego, pero los inversionistas tienen que estar conscientes de dónde están negociando, en relación con las tendencias más generales así como de la situación global de los mercados.

Por esta razón, necesitan algunas de estas herramientas por lo que suelen prestar atención a las noticias de la noche y a los datos macroeconómicos, ya que éstos provocan vaivenes en las Bolsas que pueden suponer beneficios o pérdidas en las negociaciones diarias. Los operadores suelen anticipar sus posiciones a estos eventos o bien conocen su mercado lo suficiente para reaccionar a cualquier movimiento secundario relacionado con estas variables.

Los de largo plazo también deben fijarse en los análisis técnicos, pero le dan mucha más importancia a los factores fundamentales como las perspectivas sobre la economía, las presiones subyacentes, las tasas de interés e, incluso, a cuestiones como el ciclo político.

A su vez, suelen conocer muy bien la historia de sus respectivos mercados. Saben qué acontecimientos han provocado agitaciones significativas en el pasado y cuáles son las señales que indican que está a punto de invertir o salir de una tendencia. También, tienen que centrarse en las tasas de interés subyacentes y deben saber exactamente cuándo está previsto que se reúnan los comités de política monetaria de los bancos centrales de los diferentes países en los que se mueve.

La negociación a corto plazo es una actividad sometida a presión y estrés y quien va por este camino tiene que ser capaz de asumir sin problemas las pérdidas, así como contar con la cabeza fría para tomar decisiones rápidas y contundentes.

Finalmente, los mejores operadores son los que saben cuándo deben salir. Si los mercados son volátiles o se mueven en rango, es posible ganar dinero pero, también, perderlo. Por eso, los aficionados deben aceptar que a veces hay que dar un paso al costado en situaciones turbulentas.

Los de largo plazo no se tienen que preocupar tanto por las fluctuaciones diarias y trabajan en un ambiente mucho menos sometido a presión. Sin embargo, tienen que saber medir sus nervios y ser valientes en sus convicciones.

Como tratan con movimientos prolongados del mercado, es importante no salir de las posiciones cuando dé la sensación de que la tendencia se está desacelerando, ya que podría no ser más que una corrección. Si esto ocurre, habrán cometido el pecado capital de recortar los beneficios y dar vía libre a las pérdidas.

No existe un método correcto o incorrecto. El factor más importante es que sea el más adecuado, dependiendo de la personalidad de cada uno y la cantidad de tiempo que se le puede dedicar a la negociación.

La mayoría de los operadores sin experiencia empieza haciendo transacciones de corto plazo, como primer contacto con la plataforma. Pero si esto sale bien, sería un error quedarse sólo con esta estrategia. Hay que probar también la de largo plazo antes de decidir cuál es la que realmente le va mejor ya que los inversionistas exitosos saben reaccionar a determinadas situaciones y conocen a la perfección las reacciones del mercado.

¿Has invertido en divisas? ¿Qué tipo de instrumento usas para incrementar tu inversión?

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