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Rousseff “muy preocupada” por economía de Brasil

La presidenta dijo que ve pocas posibilidades de que las finanzas de su país se recuperen vigorosamente este año, por lo que prepara medidas para impulsar el 2013.

23-07-2012, 1:53:33 PM
Rousseff “muy preocupada” por economía de Brasil
Reuters

La presidenta Dilma Rousseff ve pocas posibilidades de que
la economía Brasil se recupere vigorosamente este año y prepara con urgencia
otra batería de medidas para reducir impuestos y aumentar las inversiones, con
la esperanza de generar un impacto en el 2013, dijeron a Reuters fuentes del
Gobierno.

El plan incluye consolidar impuestos federales para evitar
el doble pago, permitir la gestión privada en los congestionados aeropuertos y
puertos del país así como un mayor esfuerzo por abaratar la energía para la
industria y otros negocios, dijeron las fuentes, que pidieron no ser
identificadas.

La mayor economía de América Latina se desacelera desde
mediados del 2011 cuando una menor producción industrial y la crisis de deuda
europea comenzaron a opacar lo que era considerado uno de los mercados
emergentes más dinámicos del mundo.

Rousseff, una experimentada economista, reaccionó con una
serie de recortes tributarios específicos y varios paquetes de medidas para
estimular el consumo y la inversión.

Sin embargo, muchos líderes empresarios e inversores
extranjeros creen que esas políticas han sido demasiado específicas y con
alcance limitado. Existen proyecciones que auguran un crecimiento de apenas un
1.5% para el 2012.

Aunque el equipo económico de Rousseff mantiene públicamente
la esperanza de una recuperación a fines del 2012, el ánimo en privado es más
cauto porque los datos de manufacturas y ventas minoristas continúan sin
reaccionar, dijeron las fuentes.

“Existe la sensación de que no hay mucho más que hacer
respecto al 2012”, dijo una de las fuentes. “Ella está muy
preocupada”, agregó.

El frenazo de la economía sorprende tras el crecimiento
superior al 5% de los últimos años, incluyendo un salto del 7.5% en el 2010.

Ya el año pasado la expansión fue del 2.7% y algunos temen
que los cuellos de botella laborales y de infraestructura mantengan la
expansión en torno a un 3% en los próximos años, a menos que sean tomadas
medidas más drásticas.

La fuente dijo que Rousseff espera anunciar las nuevas
medidas en agosto, cuando tendrá lugar en Brasilia una reunión bianual de 30
presidente ejecutivos de empresas, como un gesto hacia el sector privado.

La medida que más podría entusiasmar a los inversores, por
razones tanto prácticas como simbólicas, es una nueva ronda de concesiones de
puertos.

Los aeropuertos y puertos marítimos son usualmente
mencionados como uno de los más dañinos cuellos de botella para Brasil, porque
afectan desde las exportaciones de materias primas hasta los viajes de
negocios.

En esos sectores la inversión pública no consiguió seguir el
ritmo del boom económico de la última década.

Poco después de asumir el poder en enero del 2011, Rousseff
anunció que permitiría al capital privado operar parcialmente tres aeropuertos
estratégicos: dos en Sao Paulo y el de Brasilia, la capital. Las concesiones
fueron adjudicadas más temprano este año.

Los funcionarios no quisieron decir qué otros aeropuertos
podrían ser privatizados, pero una opción es la terminal de Río de Janeiro, que
necesita ser urgentemente modernizada antes de la Copa Mundial del 2014 y los
Juegos Olímpicos del 2016.

El gobernador de Río de Janeiro, Sergio Cabral, describió el
año pasado en una entrevista con Reuters el aeropuerto como una “estación
de autobuses de tercera clase”.

Una nueva ronda de concesiones no sólo ayudaría a aliviar la
congestión en el mediano plazo, sino que sería interpretada como una señal de
pragmatismo de Rousseff.

Su Partido de los Trabajadores, que nació de los sindicatos,
se ha opuesto tradicionalmente a privatizar activos estatales.

Sin despidos… por ahora

La desaceleración de Brasil es, por ahora, insignificante
comparada con los problemas en Europa y Estados Unidos.

Hubo pocos despidos masivos y el desempleo se mantiene en
mínimos históricos de un 6 por ciento. La popularidad de Rousseff está en su
máximo, en parte porque muchos brasileños ven los problemas como apenas una
pausa en el surgimiento de su país como una potencia económica.

Pero los funcionarios en Brasilia son conscientes, sin
embargo, de que la situación podría deteriorarse de forma significativa si los
líderes de negocios llegan a la conclusión de que el enfriamiento es
permanente.

Recientes encuestas mostraron que el nivel de confianza de
los ejecutivos industriales está en su nivel más bajo desde la crisis financiera
global del 2009 y los resultados corporativos del segundo trimestre podrían ser
los peores desde ese año.

La desaceleración, sumada a los esfuerzos de Rousseff por
limitar el aumento del gasto público, permitieron que la tasa de referencia de
Brasil cayera hasta un 8 por ciento. Aunque es todavía alta a nivel global, es
un mínimo histórico en Brasil y los funcionarios esperan que eso estimule el
consumo.

Algunos empresarios han pedido a Rousseff que vaya más
lejos, aprobando por ejemplo un paquete de reformas que reduzca o simplifique
sustancialmente la carga tributaria en Brasil.

Rousseff ha optado en cambio por reformas dirigidas con el
objetivo de ayudar a sectores en aprietos, porque cree que el Congreso
bloquearía una reforma más ambiciosa e integral.

Impuesto y energía

Reuters reportó en mayo que Rousseff reduciría algunos
impuestos federales y que está negociando con los estados para asegurar un
recorte del 10% en los costos de electricidad de Brasil, los terceros más altos
del planeta.

Las fuente dijeron que Rousseff considera ahora una
reducción más pronunciada para la energía, de entre 15 y 20% para el usuario
final, aunque podrían pasar años hasta que los consumidores sientan una
reducción de ese tipo.

Rousseff está también intentando consolidar dos impuestos
federales
conocidos como PIS y Confins, dijeron las fuentes.

Los dos impuestos, que expertos tributarios dicen que suelen
duplicarse y son confusos de calcular, representan alrededor de una tercera
parte de la recaudación tributaria federal de Brasil.

Por su importancia para el presupuesto podría ser difícil
realizar cambios en esos tributos sin perder ingresos, pero los funcionarios
dicen que Rousseff está decidida a hacerlo.

“Estamos entrando en una nueva era”, dijo una de
las fuentes. “Tenemos que dar ese salto de competitividad que Brasil
necesita. Haremos los cambios estructurales para que la economía crezca con más
fuerza en los próximos años”.

¿Cómo reactivarías la economía de un país como Brasil?

Para saber más:

.Ganancias de Brasil en 2T, las más bajas desde 2009

.Bajo crecimiento interno amenaza a la banca brasileña

.Crecimiento del crédito podría amenazar a Latam

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