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Fusiones y adquisiciones, dos palancas para crecer más rápido

Eliminar competidores, conseguir una mejor cartera de clientes o penetrar un nuevo mercado son motivos para que CEOs y accionistas compren otras empresas.

16-07-2012, 6:48:15 PM
Fusiones y adquisiciones, dos palancas para crecer más rápido
Elie Smilovitz

Twitter: @smilovitz

En las últimas semanas el ambiente de negocios ha visto grandes fusiones y adquisiciones. Ab Inveb compró Grupo Modelo y se aprobó la alianza Televisa-Iusacell. ¿Por qué las grandes empresas se fusionan o compran a otras? Este tipo de mecanismos no es exclusivo de las grandes, también las medianas lo hacen cuando piensan en dar un gran salto cualitativo.

“Normalmente las empresas
grandes tienen dos formas de crecer, una de forma orgánica, con los recursos
propios o mediante fusiones y adquisiciones”, afirma Mauricio Costemalle,
experto en Fusiones y Adquisiciones de Deloitte México.

Costemalle, quien participa
en aproximadamente cinco o seis procesos de fusión cada año, explica que las fusiones
ayudan a las empresas a crecer mucho más rápido que de manera orgánica, sin
embargo, no recomienda llevar a cabo este tipo de proceso si no se está
convencido de que la transacción generará valor para los accionistas.

“La suma de uno más uno
debe ser 3, no 1.5. El objetivo de cualquier fusión es crear valor, pero, sobre
el terreno hay que analizar cada proceso para lograrlo”, asegura Costemalle.

Aunque las grandes
empresas son las que, por lo general, reciben más publicidad tras participar en
una fusión o en una adquisición, las empresas del mercado medio también están
adoptando esta práctica de forma cada vez más habitual, según el experto.

¿Para qué?

Penetrar nuevos mercados, generar
sinergias y economías de escala, que permitan tener mayor poder de negociación
con proveedores o clientes, eliminar a un competidor o ganar cuota de mercado
en el país en el que se opera, son algunos de los motivos que han llevado a
empresas grandes y medianas a optar por fusionarse o adquirir a otra empresa.

“La idea de entrar en un
mercado nuevo mediante la compra de un competidor, no sólo debe generar un
aumento de cuota de mercado, sino que además elimina un competidor y eso genera
valor para la empresa adquiriente”, comenta Costemalle, quien señala que
algunas de las grandes empresas mexicanas han utilizado la fusión o adquisición
para crecer.

Cemex es una de las
empresas que ha crecido mediante fusiones y adquisiciones”, afirma el experto. “Femsa
recientemente ha estado llevando a cabo fusiones con embotelladoras en regiones
contiguas y ha conseguido ahorrar en los procesos de logística. Bimbo también
ha estado adquiriendo empresas en Estados Unidos y otras regiones del mundo. Hay
varios jugadores mexicanos activos en fusiones y adquisiciones”, apunta
Costemalle.

Los responsables

“La alta dirección, el CEO
y los accionistas son quienes normalmente tienen la visión para llevar a cabo
una fusión”, explica el experto, que señala que son las cabezas de las
diferentes áreas de la empresa las que deben participar en los procesos de
fusión y adquisición para aprovechar las sinergias específicas de cada área del
negocio una vez que se ha decidido llevar a cabo este tipo de procesos.

Según Costemalle las
fusiones y adquisiciones generalmente son lideradas por el área de finanzas,  pero, para que el proceso sea exitoso, ésta
debe integrar a otras áreas, como operaciones o RRHH.  

“Cuando haces una fusión
puedes ver valor en el management de la otra empresa, en sus clientes, en sus
proveedores, en su logística o en otra área. No siempre el fusionante prevalece
sobre el fusionado, sino que prevalecen los procesos y las personas de la
empresa que más valor es capaz de agregar. Por eso es tan importante analizar
cada acción y cada área, para detectar la manera de generar más valor posible”,
declara Costemalle.  

Un proceso costoso

Este tipo de transacciones
tienen que generar una gran cantidad de valor, para que sea rentable, si bien
los costes de una fusión no tienen una tarifa exacta, pues depende del tamaño
de la operación y de la cantidad de valor que sea capaz de generar, sí es un
proceso “costoso”, según el experto.

En cuanto a la cadena de
acontecimientos que deben sortear las compañías que deciden entrar en una
fusión o adquisición lo primero consiste en partir de “una tesis”, es decir,
una idea para generar más valor mediante la compra de otra empresa. Posteriormente,
se tiene que negociar la transacción. A ello le sigue la ejecución, la toma de
posesión de la empresa adquirida y la aplicación de la estrategia para incrementar
los beneficios de la empresa adquiriente.  

“La integración post
transacción también es parte de la cadena. La integración del recurso humano es
una de las partes más importantes, hay que determinar quiénes se quedan,
quiénes se van y cuáles serán los rangos salariales. Y así es con cada proceso,
por ejemplo, los sistemas. Si una empresa una Oracle y otra SAP, hay que
coordinarlo de tal forma que se cree valor”, explica el experto.

Las fusiones y las
adquisiciones son procesos que duran varios años, desde el ejercicio de
planeación, de preparación para determinar si la empresa tiene la capacidad de
comprar o de vender, hasta la ejecución, una etapa que puede durar pocos meses,
pero que debe apuntalar la estrategia previa para generar valor tras la
transacción.  “Al integrarlo todo,
resulta un proceso que puede llevar años”, afirma Costemalle.

Práctica sajona

“Es una práctica muy
sajona, se produce en esos países desde hace cientos de años. En México hemos
sido más conservadores, pero cada vez más empresas participan en este tipo de
procesos”, declara el experto.

Asimismo, Costemalle
explica que lo que más les importa a los CEOs y a los accionistas es la
generación de valor, “no se trata de acceder a un capricho de comprar a un
competidor, sino determinar si eso les ayudará a crecer en un mercado, a tener
más clientes o a reducir costos de operación”, asegura.

Para este experto, lo más importante
 de un proceso de fusión o adquisición es
“prepararse antes de hacerlo”. “Una fusión no puede improvisarse. Hay que tener
listos los procesos que se van a integrar, tener la propia casa en orden, la
capacidad financiera para comprar y las razones claras para comprar o
fusionarse con una empresa y no con otra”, explica.

Según Costemalle, las
razones más comunes para llevar a cabo una fusión es la de cambiar de escala. “La
fusión entre dos empresas medianas a veces se logra una grande. Y las ventajas
que conlleva es la creación de economías de escala”, declara.

¿Qué estrategia de crecimiento tiene tu empresa?
¿Evalúa fusionarse con otra compañía?

Mauricio Costemalle, es socio de Asesoría
Financiera de Deloitte México.

Para saber más:

Grandes fusiones tras la
crisis de 2008

La importancia de las TIC en las fusiones de
empresas

Ola de fusiones en el sector minero

 

 

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