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¿Qué hará México ante el “precipicio fiscal” en EU?

El próximo periodo electoral y la situación económica en el vecino país, efectos y un experto explica cuáles y cómo afrontarlos.

09-07-2012, 11:20:31 AM
¿Qué hará México ante el “precipicio fiscal” en EU?
Elie Smilovitz

Twitter: @smilovitz

Una macro devaluación del peso y una caída del PIB, son algunas de las consecuencias que puede tener el periodo electoral de Estados Unidos en México si las autoridades económicas nacionales no actúan con cautela ante el ‘precipicio fiscal‘ que amenaza a Wasington. 

El Dr. Victor Manuel Cuevas afirma que el Banco de México debe vender reservas internacionales para proteger al peso, en caso de que la moneda nacional se devalúe, para evitar una macro devaluación. Asimismo, apuesta porque el nuevo Gobierno invierta más en ‘capital humano’ con el objetivo de fortalecer la independencia económica del país.

El periodo electoral norteamericano

Estados Unidos se enfrenta a un periodo electoral que coincide con el fin de los paquetes de recorte de impuestos aprobados por George W. Bush. Demócratas y republicanos, enfrascados en una contienda electoral, deben ponerse de acuerdo para renovar esos paquetes, o, de lo contrario, los norteamericanos deberán pagar 500 mil millones de dólares más en impuestos, lo que desacelerará su economía, aumentará la deuda pública y tendrá un impacto directo en sectores exportadores mexicanos, como el automotriz y los servicios. A esta situación, hay que sumar la volatilidad en la zona del euro, pues la UE y Estados Unidos son importantes socios comerciales. 

El Dr. Víctor Manuel Cuevas  explica qué deben hacer el Banco de México y el Gobierno Federal para fortalecer al peso, para no cometer los mismos errores de hace cuatro años que llevaron a una fuerte caída del PIB y aporta algunas claves para apuntalar la economía mexicana y su independencia del vecino del norte. Asimismo, menciona los puntos básicos a tomar en cuenta en la relación comercial entre Estados Unidos y Europa y su impacto en México. 

¿Analistas prevén un aumento de la deuda norteamericana tras las elecciones, cómo afectará a México?

Entre mayor es la deuda, la presión al alza sobre las tasas de interés en Estados Unidos aumenta. Tasas de interés más altas en Estados Unidos conllevan un encarecimiento de la deuda externa de México, lo que, a su vez, impulsa las tasas domésticas al alza. Si las tasas en Estados Unidos son demasiado altas la actividad economica baja, y cuando esto ocurre los sectores más afectados en México son el industrial y aquellos ramos del sector servicios vinculados al comercio internacional, como el comercio al mayoreo, al menudeo, el transporte y el almacenamiento.

¿Qué puede hacer el nuevo Gobierno para impulsar un crecimiento económico menos dependiente de las exportaciones al mercado estadounidense?

En materia de política fiscal, fortalecer la recaudación será clave, sobre todo, a partir de la ampliación de la base grabable. Esto reduciría la marcada dependencia que guardan las finanzas públicas con respecto a los ingresos petroleros, lo cual es importante porque una recesión en Estados Unidos normalmente coincide con un descenso de la demanda mundial de petróleo y con una caída de sus precios. Esto representa un estrago para las cuentas del Gobierno y, por lo tanto, reduce el radio de acción para reactivar la economía mediante una mayor inversión pública o mediante un programa de recorte temporal (o permanente) de impuestos. 

¿Cuál es el mayor riesgo para México ante la desaceleración de Estados Unidos?

Un importante canal de transmisión de las crisis de Estados Unidos hacia México son las exportaciones que colocamos en esa nación. Al contraerse la actividad económica en Estados Unidos nuestras exportaciones hacia ese mercado se bajan. En el pasado, el Gobierno mexicano ha recurrido a la depreciación de la moneda para aminorar este efecto, lo cual es un error puesto que las exportaciones tienen un alto contenido de insumos importados. Estos insumos se encarecen en la misma medida en que el peso pierde terreno frente al dólar, haciendo que la depreciación sea menos efectiva para impulsar las exportaciones.

Pero lo que sí puede hacer México para fortalecerse más allá de su comercio directo con Estados Unidos es, como demuestran varios estudios, aumentar la productividad laboral para incrementar la competitividad internacional y, por ende, contrarrestar los efectos de una recesión estadounidense cualquiera que sea su causa. Esto significa que, en períodos de crisis, el Gobierno debe invertir más en capacitación y adiestramiento de trabajadores, como lo hacen muchos otros países que buscan mantener una fuerza de trabajo eficiente, innovadora y adaptable a los cambios. Esto podría complementarse con una mayor inversión en maquinaria, equipo y nuevas tecnologías, así como con una diversificación de mercados y productos de exportación.

¿Cómo influye la crisis de la zona euro en Estados Unidos y qué consecuencias tiene para México? 

La crisis de la zona del euro representa un riesgo para México, sobre todo, por los efectos que ésta puede surtir en nuestro principal socio comercial que es Estados Unidos. De esta manera, la exposición de México a esta crisis sería más bien indirecta, pero no por eso debe desestimarse. Una recesión prolongada en la zona del euro se transmitiría a Estados Unidos, principalmente a través del canal del comercio. En la actualidad, tanto la FED como el Departamento del Tesoro tienen un margen de maniobra limitado para contrarrestar estos efectos, por lo que las perspectivas de crecimiento de Estados Unidos podrían deteriorarse. En este escenario, México debe tener cuidado de “no caer” nuevamente en el error de mantener una política monetaria demasiado restrictiva, pues esto magnificaría (en lugar de reducir) los efectos de la crisis.

Paralelamente, deben tomarse en cuenta los canales de contagio financiero. Es decir, la crisis de la zona del euro ha generado volatilidad en los mercados de acciones y de divisas. Una depreciación demasiado pronunciada del peso frente al dólar podría no sólo generar inflación sino, también, desalentar el crecimiento de la economía. Esto se debe a la elevada dependencia que tiene la economía nacional respecto de los insumos y bienes de capital importados, que necesariamente se encarecen con la depreciación de la moneda. En este contexto, el Banco de México debe tener la resolución necesaria para enfriar el mercado cambiario si se presenta un episodio de fuerte demanda de dólares. Las reservas internacionales son muy nutridas en estos momentos y sería atinado sacrificar una pequeña porción de lo que se tiene acumulado para evitar una macro-depreciación del peso, pues ésta podría lanzar a la economía mexicana a una situación de estancamiento productivo con inflación a la alza.

¿Qué hace falta para apuntalar la economía mexicana para que sea más independiente?

Harían falta varias cosas. Las autoridades fiscales y monetarias deben actuar con resolución y tomar medidas compensatorias frente a una desaceleración en Estados Unidos. En política monetaria, un ejemplo es el siguiente: las tasas de interés a corto plazo, que son fijadas por el Banco de México y que influyen en el costo del crédito, descendieron de manera tardía e insuficiente durante la crisis financiera de 2008. En términos reales (es decir, descontando la inflación), estas tasas se mantuvieron muy por encima de las prevalecientes en Estados Unidos y en Canadá durante los peores momentos de la recesión. En el 2009, cuando la producción en México cayó en más de 6%, la diferencia entre las tasas mexicanas y las de Estados Unidos fueron de 4.34% en términos reales.
Esto significa que había un margen razonablemente amplio para que el Banco de México frenara la caída de la economía nacional mediante un recorte adicional a la tasa de interés. Esto hubiera hecho descender el costo del crédito a las empresas, particularmente del crédito bursátil. 

¿Cuáles deberían ser las prioridades de la política económica nacional durante el próximo sexenio? 

Es muy importante que no se sigan postergando las reformas estructurales que requiere el país para fortalecer la competitividad internacional, hacer crecer la economía a tasas de 5 ó 6% de manera sana y sostenida, y generar los empleos de calidad que requieren las generaciones que se irán incorporando al mercado laboral en los próximos años. Asimismo, deben acrecentarse las inversiones no sólo en capital físico como maquinaria, equipo, infraestructura e inventarios, sino también en capital humano. La acumulación de capital humano a través de la educación, la capacitación y el adiestramiento es de gran importancia en virtud de que garantiza la existencia de una fuerza de trabajo calificada, aumenta la productividad y la competitividad internacional, y contribuye a reducir la pobreza y la desigualdad social. De esta manera, una prioridad fundamental del gasto público debe ser la educación formal y la investigación que tienen efectos de largo plazo sobre el crecimiento económico y el bienestar social, así como la capacitación y el adiestramiento de la fuerza de trabajo que surten efectos bastante más inmediatos.

 

Víctor Manuel Cuevas Ahumada es doctor en Economía
por la Universidad de Missouri-Columbia, Estados Unidos. Es
profesor-Investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), del Sistema
Nacional de Investigadores, y de la Academia Mexicana de Ciencias.

¿Qué recomendaciones darías para que la economía mexicana fuera más independiente y sólida?

Para saber más:

México y el ‘precipicio fiscal’ de Estados Unidos

Las decisiones del Banco de México

Disminuye el riesgo país de México

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