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Merkel, bajo fuego por ‘flexible’

Europa llega al límite en donde deberá decidir si rompe el euro o se pliega a las autoridades de Bruselas.

03-07-2012, 1:54:29 PM
Merkel, bajo fuego por ‘flexible’
Elie Smilovitz

Twitter: @smilovitz

Los líderes del Eurogrupo se debaten entre ayudar a España e Italia, lo que
puede implicar la caída de Ángela Merkel, o prosegiur con una estrategia basada
en las medidas de austeridad y en la contención del gasto público, a costa de
la posible quiebra del sistema financiero español y quizá del italiano.

Este 9 de julio, el Eurogrupo tiene previsto reunirse para determinar las
condiciones en las que España a Italia podrán tener acceso a fondos europeos
para recapitalizar sus bancos y así evitar caer en bancarrota, lo que puede
provocar la desintegración definitiva de la zona euro.  

La posibilidad de recurrir al Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) y
al Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF) se aprobó en contra de la opinión
de muchos alemanes y fue vista en como una derrota para Ángela Merkel, cuyo
partido aliado en el gobierno, la Unión Social
Demócrata (CSU), se opone a la emisión de deuda conjunta, a través de bonos europeos.

¿Por qué?

En un momento en el que la deuda soberana
española e italiana pagan más del 7% de rendimiento a 10 años, asegurar su
compra tiene un alto costo, que los alemanes no están dispuestos a pagar. Las
críticas a la canciller al permitir que Italia y España recapitalicen sus
bancos con los fondos europeos no se hizo esperar al interior de Alemania,
aunque fue recibida con gran optimismo por los países en problemas y por Francia.

La austeridad,
el talón de Aquiles de Merkel

La canciller exige que las naciones con deudas
abultadas, banca descapitalizada y elevado déficit cedan parte de su autoridad
fiscal a Bruselas, para que sus presupuestos estén sometidos a una mayor
disciplina y austeridad.

La austeridad ha sido el estandarte de la
estrategia económica de Merkel para salir de la crisis financiera.

Desde 2009 varios países europeos han intentado
salir a flote mediante la aplicación de medidas de austeridad que incluyen un
recorte de salarios y la elevación de la edad de jubilación. Sin embargo, a la
fecha esas medidas no han logrado revertir la situación en unas economías empantanadas,
particularmente en países como Grecia, Portugal, España e Italia.

Analistas internacionales señalan que las medidas de
austeridad frenan el crecimiento en el corto e incluso en el medio plazo,
también indican que la cifra de inflación establecida por el Banco Central
Europeo
(BCE) del 2% es demasiado baja y que para salir de la crisis y evitar
la ruptura de la zona euro es necesario aumentarla y permitir que el BCE compre
la deuda italiana y española.

Así, Merkel se encuentra ante la oposición de
estos países en donde la austeridad no ha funcionado en los últimos 3 años.
Pero, por otra parte, los críticos de Merkel en su propio país la acusan de
haber ido demasiado lejos al permitir la recapitalización del sistema bancario
español
e italiano con fondos europeos.

En Holanda y Finlandia opinan igual que en la
Unión Social Demócrata (CSU), que es el partido aliado de Merkel y del que
depende para continuar su Gobierno. Piensan que Merkel ha perdido la batalla al
permitir a españoles e italianos acceder a los fondos comunes.

Así, la ‘flexibilidad’ de la canciller ante la
situación en el sur del Europa puede llegar a costarle el poder en Alemania,
porque su partido, la Unión Demócrata Cristiana,  depende del apoyo del CSU para gobernar.

Los aciertos de
la canciller

No se puede culpar a Merkel de que la
disciplina fiscal sea un fracaso. El mercado interno alemán y las exportaciones
han mostrado un repunte importante desde comienzos del ejercicio y la economía germana experimentó un leve
crecimiento de 0.5% al final del primer trimestre del ejercicio, sólo superada por unos pocos como Finlandia o Eslovaquia, que crecieron 0.8%, mientras que España se contraía -0.3%, Italia -0.8% y Francia se quedaba en 0.0%.  Además, Berlín ha logrado colocar –al igual que Londres-  deuda pública a 10 años a una tasa de interés
histórica de menos del 2%. 

En otras palabras, la economía alemana, con la
aplicación de medidas de austeridad, se ha comportado mejor que otras, pero ya
no es suficiente para que Alemania tenga contenta a sus socios. Por el
contrario, ahora Francia pide ‘solidaridad’ a Berlín para comprometer los
fondos europeos.

Merkel contra
Hollande

Mientras Alemania exige que los países en
problemas cedan una buena parte del control sobre sus presupuestos a Bruselas,
antes de apoyar la emisión de deuda conjunta, que traería una verdadera Unión Europea fiscal. Francia opina lo contrario, exige a Merkel apoyar la emisión
conjunta de deuda antes de ceder soberanía a Bruselas. 

La posición francesa es comprensible si tomamos
en cuenta que su déficit público supera el 4.5% exigido por la UE, que su
economía prevé un magro crecimiento de 0.3% para finales de 2012 y que su deuda pública
supera el 90% de su PIB. Además de que Hollande piensa que una condición básica
para crecer es aumentar el gasto público y Merkel se opone a cualquier medida
que implique incrementar la deuda pública.

¿Hacia una
unión fiscal?

El presidente de la UE, Herman Van Rumpuy y el
del BCE, Mario Dragi, publicaron recientemente un documento que plantea una
unión fiscal y bancaria en la UE. Si eso ocurriera, sería posible crear un
tesoro común y permitir que la UE emita deuda europea. Ello implicaría un mayor
control fiscal por parte de las autoridades en Bruselas, como ocurre en el caso
de Portugal, que ya fue rescatado, o como ocurriría con Grecia si finalmente
permanece en el sistema monetario del euro.

En este sentido, el futuro apunta en la
dirección trazada por Merkel, una cesión de competencias fiscales y
presupuestales por parte de los Estados miembros a las autoridades de Bruselas,
donde Alemania puede ejercer una influencia sin paralelo.

Pero, de momento, el Eurogrupo se centrará en
evaluar el mecanismo para que España e Italia accedan a los fondos comunes, en
contra de la opinión de Finlandia, Holanda y de los todavía aliados de Merkel
en Alemania. Y Francia seguirá presionando para que, antes de ceder una pizca
de soberanía Bruselas, Merkel ceda aún más y apoye la emisión de eurobonos.

De cualquier manera, parece que la UE avanza en
dirección de una mayor consolidación fiscal, a costa de la soberanía de los
Estados miembros. Aunque la posibilidad de la desintegración, también existe.

¿Qué conviene más a Europa, avanzar en su consolidación
fiscal o desintegrar la zona euro?

Para saber más:

Merkel: No hay milagros para la zona euro

Bancos alemanes: España necesita un rescate

Banco Central alemán dice que salida de Grecia del euro es ‘manejable’

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