ActualidadHistorias

Nuevo presidente de Egipto trabaja para formar Gobierno

El mandatario islamista Mohamed Mursi, el primer gobernante egipcio elegido libremente cuyos poderes han sido recortados por el Ejército, empezó a formar un gabinete de coalición.

26-06-2012, 8:17:52 AM
Nuevo presidente de Egipto trabaja para formar Gobierno
Reuters

El islamista Mohamed Mursi, el primer presidente de Egipto
elegido libremente cuyos poderes han sido recortados por el Ejército, recorrió
su nueva residencia presidencial, donde vivió alguna vez el derrocado líder
Hosni Mubarak, y comenzó el lunes a trabajar para formar un Gobierno de
coalición
.

Declarado ganador el domingo, una semana después de una
segunda vuelta electoral en la que enfrentó a un ex oficial del Ejército, el
islamista tiene el desafío de cumplir con expectativas muy elevadas en un país
cansado de los disturbios mientras la economía está contra las cuerdas.

Pero su promesa de campaña de completar la revolución que
derrocó a Mubarak el año pasado pero dejó los pilares de su Gobierno intactos,
deberá enfrentar los arraigados intereses de los generales que han estado a
cargo de la transición a la democracia.

Poco antes de la elección presidencial, el Parlamento
recientemente elegido y liderado por los islamistas fue disuelto por el
Ejército, basado en una orden judicial, y los generales emitieron un decreto
fijando límites a las atribuciones del presidente.

Estas limitaciones afectan el poder de Mursi para actuar
pero lo exponen a la culpa por cualquier fracaso.

Aún más, su victoria ha tenido un impacto inmediato más allá
de las fronteras egipcias, inspirando a islamistas que se han levantado contra
autócratas a lo largo de Oriente Medio y han derrocado líderes en el norte de
Africa.

Israel está preocupado de que su acuerdo de paz con Egipto,
que nunca fue cálido, se enfriara todavía más. Sin embargo, los palestinos en
Gaza están encantados.

Irán vio su elección como un “despertar islámico”,
aunque Teherán y los Hermanos Musulmanes siguen formas diferentes, a veces
opuestas, de fe.

Su agencia de noticias Fars publicó una entrevista en la que
Mursi pidió el restablecimiento de los lazos para construir un
“balance” estratégico. Un colaborador de Mursi dijo que dio la
entrevista hace 10 días.

Un funcionario de seguridad dijo que Mursi y su mujer
recorrieron su nuevo hogar, una vez la residencia principal de Mubarak, en un
dramático cambio para un ex prisionero político cuyo grupo fue perseguido
implacablemente durante los 30 años de Gobierno del ex general.

Un colaborador dijo que Mursi luego fue al Ministerio de
Defensa para mantener conversaciones con el jefe del consejo militar, el
mariscal de campo Hussein Tantawi, y el primer ministro designado por el
Ejército Kamal al-Ganzouri para dialogar sobre la formación de un nuevo
Gobierno, una visita cargada de simbolismo sobre dónde reside el poder real.

Como presidente, Mursi puede designar a su gabinete. Sus
colaboradores dicen que ya se ha acercado a políticos de afuera de los Hermanos
Musulmanes como el reformista Mohamed ElBaradei, que aún debe darle una
respuesta.

Pero los poderes legislativos siguen estando en manos del
Ejército, mientras su Parlamento es disuelto, restringiendo su poder para
actuar.

Un tema preocupante, sobre el que muchos egipcios probablemente
juzguen su desempeño, será revivir la economía.

El repunte del mercado el lunes, en parte alimentado por el
alivio provocado porque la votación y el anuncio del resultado se dieron sin
violencia, podría alentar al nuevo presidente, pero aún debe probar a
preocupados inversores a largo plazo que Egipto está camino a la recuperación.

Periódicos egipcios reflejaron la victoria de Mursi sobre
Ahmed Shafik, el último primer ministro de Mubarak, como una victoria para el
pueblo, aunque muchos ciudadanos más liberales están preocupados de que su
grupo conservador pueda reducir las libertades sociales.

“La revolución llega al palacio presidencial”,
escribió el diario Al-Shorouk. Otro periódico, Al-Akhbar, citó el discurso de
la victoria de Morsy: “Soy un servidor del pueblo y un empleado de los
ciudadanos”.

Es un sentimiento extendido la idea de, finalmente, tener un
líder egipcio que pueda ser “despedido”.

Los festejos en la plaza Tahrir de El Cairo, escenario de la
revolución que derrocó a Mubarak, se extendieron durante la noche. Algunos
seguidores de los Hermanos aún celebraban, un poco sorprendidos por su victoria
que terminó con una tradición de seis décadas de presidentes surgidos del
Ejército.

¿Crees que Mursi logre hacer la transición de un gobierno
militar a uno civil?

Para saber más:

.Declaran a Hosni Mubarak clínicamente muerto

.Salud de Mubarak sacude la situación política de Egipto

.Finanzas de Egipto, en problemas

Relacionadas

Comentarios