HistoriasNegocios

Telefonía móvil, la promesa

El 15 de agosto de 2011 se publicó en el Diario Oficial la regulación que permite utilizar el teléfono celular como medio de acceso a servicios financieros.

27-04-2012, 4:33:24 PM
Telefonía móvil, la promesa
José Antonio Ramírez | Ilustraciones Ángeles Barajas

La fuerte penetración de más de 90 millones de usuarios y
cobertura de la telefonía móvil en México conforma una plataforma adecuada para
acelerar la expansión de los servicios bancarios básicos a un mayor porcentaje
de la población no bancarizada.

De hecho, se ha abierto una importante expectativa en esta
modalidad una vez que el 15 de agosto de 2011 se publicó en el Diario Oficial
la regulación que permite utilizar el teléfono celular como medio de acceso a
servicios financieros, entre ellos la apertura de cuentas bancarias.

Erick Rodríguez Solares, analista de Competitividad con TIC
de la consultora mexicana Select, explica que esta expectación se hace más
interesante por la alta penetración de la población a nivel nacional (cerca del
85% es suscriptora de telefonía celular).

“Estos valores hacen idóneo y estratégico pensar en la
bancarización vía telefonía celular”, precisa.

Dentro de la CNBV se tiene el convencimiento de que buena
parte del futuro desarrollo de los servicios financieros para la base de la
pirámide (es decir, para la población no bancarizada), serán aplicadas a
tecnología móvil, si bien ya hay instituciones que han lanzado productos y que
paulatinamente comienzan a ser aceptados.

También vienen las compañías telefónicas móviles que
trabajan conjuntamente con las instituciones para introducir sus productos
(transferencias de dinero de persona a persona; depósitos para envíos al
interior del país o fuera de este y el pago dediversos servicios).

“Una vez que se lancen esos productos de manera masiva –que
es previsible ocurra antes de finalizar la primera mitad de 2012– veremos una
explosión de apertura de cuentas y monederos electrónicos; la transaccionalidad
crecerá”, puntualiza López Moctezuma.

Cuatro años de espera Contrastando con el optimismo
expresado por el funcionario de la CNBV, el uso del teléfono celular para
realizar pagos o llevara cabo transacciones bancarias necesitará débito o
cheque), así como cobro de cheques y el pago de servicios. El canal de distribución
aprovecha la infraestructura disponible para llegar a su objetivo: acercar medios
de depósito y retiro de efectivo, fomentando el uso de dinero electrónico.

“Tenemos más de 18,000 corresponsales bancarios (cifra
notoriamente superior  a las 11,500
sucursales bancarias), elevando significativamente los puntos de atención.
Esperamos que el número crezca sobre todo en zonas rurales distantes de las
ciudades”, añade López Moctezuma.

Telefonía móvil, la promesa

La fuerte penetración de más de 90 millones de usuarios y
cobertura de la telefonía móvil en México conforma una plataforma adecuada para
acelerar la expansión de los servicios bancarios básicos a un mayor porcentaje
de la población no bancarizada.

De hecho, se ha abierto una importante expectativa en esta
modalidad una vez que el 15 de agosto de 2011 se publicó en el Diario Oficial
la regulación que permite utilizar el teléfono celular como medio de acceso a
servicios financieros, entre ellos la apertura de cuentas bancarias.

Erick Rodríguez Solares, analista de Competitividad con TIC
de la consultora mexicana Select, explica que esta expectación se hace más
interesante por la alta penetración de la población a nivel nacional (cerca del
85% es suscriptora de telefonía celular).

“Estos valores hacen idóneo y estratégico pensar en la
bancarización vía telefonía celular”, precisa.

Dentro de la CNBV se tiene el convencimiento de que buena
parte del futuro desarrollo de los servicios financieros para la base de la
pirámide (es decir, para la población no bancarizada), serán aplicadas a  tecnología móvil, si bien ya hay
instituciones que han lanzado productos y que paulatinamente comienzan a ser
aceptados.

También vienen las compañías telefónicas móviles que
trabajan conjuntamente con las instituciones para introducir sus productos (transferencias
de dinero de persona a persona; depósitos para envíos al interior del país o
fuera de este y el pago de diversos servicios).

“Una vez que se lancen esos productos de manera masiva –que
es previsible ocurra antes de finalizar la primera mitad de 2012– veremos una
explosión de apertura de cuentas y monederos electrónicos; la transaccionalidad
crecerá”,  puntualiza López Moctezuma.

Relacionadas

Comentarios