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Chips para manipular el cerebro

La estimulación electrónica de este órgano puede ayudar a curar padecimientos como el parkinson, la epilepsia y la sordera.

12-04-2012, 8:25:52 AM
Chips para manipular el cerebro
Altonivel

Los actuales avances tecnológicos han permitido  procedimientos que hace unos años parecían
imposibles y generaban el resquemor no sólo de la comunidad científica, sino
también desde el mundo civil por las implicaciones morales. Hoy en día,
introducir electrodos en partes profundas del cerebro para contener la
enfermedad de parkinson, es parte de la rutina médica. Los riesgos de estas
intervenciones han disminuido cada vez más y otorgan beneficios extraordinarios
a los pacientes.

Existe un sinfín de investigaciones en curso que pretenden
dar alivio a frecuentes .discapacidades, con disímiles tasas de éxito, el
esfuerzo de los científicos también está enfocado en padecimientos crónicos.

El Dr. Richard Bucholz desde pequeño fue un aficionado a la
electrónica. En la universidad logró unir sus habilidades y mediante el estudio
de la neurocirugía, se convirtió en uno de los expertos mundiales en la
investigación de implantes electrónicos con efectos en el cerebro.

Replicar los estímulos que llegan al cerebro desde el resto
del cuerpo, parece el más grande desafío de la comunidad científica. Bucholz
reconoce que el principal obstáculo es el desarrollo de una interfaz que medie
entre la tecnología y el .cerebro.

¿Se puede controlar la epilepsia con tecnología? 

En el caso de la epilepsia, la estimulación del nervio vago
que, junto con la arteria carótida, pasan por el cuello. El control del sistema
gastrointestinal
y la transferencia de estos datos al cerebro, son algunas de
las características y funciones del nervio. Con el tiempo, se ha descubierto
que su manipulación tiene efectos sobre el cerebro, uno de ellos relacionado
con la epilepsia, al poder desincronizar el EEG (electroencefalograma).

Estos antecedentes han permitido el desarrollo de
tecnologías de control de la epilepsia,  mediante
un dispositivo electromagnético en el nervio vago. Las actuales investigaciones
se centran  en que este dispositivo pueda
estimular el nervio ante un posible ataque, y regular la frecuencia de los
impulsos bioeléctricos que llegan al cerebro. 
Se trabaja en un software que permitiría predecir hasta 50 minutos antes
un ataque, que facilitaría evitar el estado de shock.

La .ceguera y la sordera son otros ámbitos en que la tecnología
tiene mucho que decir. La compañía Wicab, con sede en Wisconsin, creo el
BrainPort en 2007. Un dispositivo que consistía en colocar una serie de
electrodos en la boca para que discernir las formas de los objetos mediantes
las sensaciones de la lengua. Aunque el experimento fue catalogado como un
fracaso, es una útil referencia de los proyectos que se llevan a cabo.

La Universidad de St. Louis hace años comenzó un estudio de
estimulación visual en la corteza cerebral, mediante un sistema de cámaras instaladas
en gafas.  El concepto se basa en que las
cámaras capturen el contexto visual y a través de una serie de descargas
procesadas por una computadora, se retransmitan a la corteza visual del
cerebro.

Lo experimentado por los pacientes fue descrito como
destellos, que mediante un proceso de capacitación, permite que estos flashes
se puedan relacionar con distintos tópicos y temas específicos. Por ejemplo, destellos
frecuentes podrían insinuar la proximidad de un obstáculo, y  flashes menos seguidos un área de
desplazamiento libre.

A pesar que todas las pruebas con pacientes resultaron
exitosas, al lograr que ellos se orientaran a su entorno visual, el
mantenimiento y evolución de la tecnología limitaron el avance del proyecto. La
correcta comunicación entre la tecnología y el cerebro, fue una de las causales
del estancamiento de este proyecto.

Recuperación del oído

De una forma similar, la sordera también ha sido tratada y
se ha investigado, para que, por lo menos en la práctica, se puedan recuperar
algunas habilidades auditivas. Hoy en día hay procedimientos que contemplan la
colocación de un micrófono la oreja, en el mastoides. Con un alambra se lleva a
la cóclea, en la base del cráneo, se transmiten los sonidos y se convierten una
representación física de la frecuencia. En otras palabras, para los sonidos
agudos se estimula un área específica de la cóclea, y para otro tipo de
sonidos, otras áreas.

Con el denominado implante coclear se puede, incluso,
restablecer el reconocimiento vocal del paciente.

Para Richard Bucholz aún queda mucho por decir. A su juicio,
la alianza entre la tecnología y la medicina, está plagada de dilemas morales.
Más allá de buscar una solución a discapacidades como parálisis y pérdida de
sentidos, uno de los grandes problemas morales que el experto prevé en el
horizonte es la exacerbación de funciones humanas. Por ejemplo, un implante podría
aumentar el coeficiente intelectual en 20 puntos, donde probablemente, sólo las
personas más adineradas podrán acceder a esta procedimiento, situación que
Bucholz reconoce posible en un futuro cercano.

 

¿Cuáles son los
límites de la tecnología aplicada a la medicina?

Para saber más:

.Cómo mantener tu cerebro activo

.Científicos aprenden a escuchar el cerebro

.Enfermedades causadas por la tecnología

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