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Planes de austeridad agitan el sur de Europa

La huelga general en España obtuvo un amplio respaldo, mientras que en Italia, aumenta el rechazo a Mario Monti.

02-04-2012, 2:23:00 PM
Planes de austeridad agitan el sur de Europa
Altonivel

La mayoría de la gente del sur de Europa ha permanecido hasta ahora sorprendentemente estoica ante algunos de los recortes presupuestarios más dolorosos de los que tenga memoria, pero hay señales de que la paciencia pronto podría acabarse.

Una huelga general en España con un respaldo inesperadamente amplio el jueves pasado y la creciente oposición al primer ministro italiano, Mario Monti, se encuentran entre los indicadores de que la resistencia está creciendo en una región que está en el centro de las preocupaciones sobre un recrudecimiento de la crisis de la deuda de la zona euro.

Portugal sigue siendo muy moderado por el momento, e incluso Grecia, escenario de repetidas protestas callejeras violentas, se ha aquietado recientemente. Pero hay señales de que los líderes políticos pronto estarán directamente en la línea de fuego en toda Europa, especialmente si se necesitan más recortes para reducir la deuda soberana.

La atmósfera parece una combinación de dos tendencias opuestas: la aceptación del mensaje de que los recortes profundos son la única manera de salvar a sus países de la catástrofe económica y una sensación creciente de que el pueblo, que sufre privaciones y miseria, no podría soportar un mayor sufrimiento.

Las medidas pueden profundizar la recesión

El problema para los políticos como Monti y Mariano Rajoy de España es que las medidas de austeridad impuestas para reducir la deuda por presión de los líderes de la zona euro podrían profundizar la recesión y crear una necesidad de realizar recortes aún más severos.

Se podrían dejar pasar sólo unos pocos meses para que las reformas comiencen a dar fruto antes de que la gente, ya sea en las elecciones o tomándose las calles, emprenda represalias.

Los inversores están empezando a mostrar nuevamente preocupación tanto por las dificultades económicas como por la incertidumbre política en España e Italia, con los rendimientos de los bonos que empiezan a subir después de haber estado bajo control a principios de año.

“Hay una especie de aceptación resignada, pero esta resignada aceptación no es una posición de equilibrio estable. La gente se harta de que la hagan sentir culpable por su horrible situación”, dijo el profesor Erik Jones, de la Universidad Johns Hopkins de Bolonia.

Jones dijo que la gente estaba dispuesta a mantener en suspenso su juicio sobre los políticos y aceptar el sacrificio si creía que habría ganancia en el largo plazo, pero no indefinidamente.

“Nosotros sólo tenemos unos seis meses antes de que los votantes comiencen a mirar a sus políticos y se quiten las gafas color de rosa”, agregó Jones.

“Una vez que eso ocurra, vamos a ver no sólo una rápida rotación de gobiernos que tengan que ir a las urnas, sino también un aumento en el nivel general de inquietud que se expresa en forma de huelgas y otras formas de desobediencia civil”, agregó.

Jean-Paul Fitoussi, profesor de economía en el Instituto de Ciencias Políticas de París, dijo a periodistas en una conferencia de negocios en el norte de Italia el viernes que las medidas de austeridad son “un enfoque peligroso que podrían provocar disturbios sociales”.

Muchos españoles parecen resignados al feroz apriete de cinturón de Rajoy, cuyo gobierno conservador fue elegido por una mayoría abrumadora en noviembre pasado con el pleno conocimiento de que planeaba aplicar austeridad.

El viernes, el Gobierno anunció un ahorro de 27.000 millones de euros (36.000 millones de dólares) del presupuesto del Gobierno central, lo que equivale al 2,5 por ciento del Producto Interno Bruto.

Una reciente encuesta mostró que la mitad de los adultos españoles aceptaría recortes en la asistencia pública de salud y los servicios de educación si eso era lo que se necesitaba para que la economía vuelva a la pista.

Los sindicatos representan sólo una quinta parte de los trabajadores y muchas personas cruzaron los piquetes de huelguistas el jueves por temor a perder sus puestos de trabajo.

Sin embargo, la huelga tuvo un impacto mucho más grande que un paro anterior de hace 18 meses, en una señal de que la paciencia puede estar desgastándose en el país con la mayor tasa de desempleo de la Unión Europea.

Cientos de miles de personas asistieron a las marchas de protesta y detuvieron fábricas y puertos. Hubo pequeños brotes de violencia en las calles.

“Un montón de gente acepta la austeridad como una especie de castigo divino. Pero cuando la alta tasa de desempleo se prolonga, estoy convencido de que las protestas sociales van a despegar “, dijo José Antonio García Rubio, secretario económico de la Izquierda Unida, un partido minoritario de izquierda que le fue bien en las elecciones generales de noviembre.

Rajoy también sufrió un revés inesperado en una elección regional en Andalucía el 25 de marzo, otra señal de que su margen de maniobra no es tan grande como se pensaba anteriormente.

Termina la luna de miel de Monti

En Italia, el ex comisario europeo Monti se ha ganado los aplausos de Europa, Estados Unidos y otros países por su experiencia económica y por actuar con rapidez para frenar la crisis de deuda.

Pero él también se ha puesto en problemas por una reforma laboral que está en el centro de su programa para retomar el crecimiento de una economía con estancamiento crónico.

Los sindicatos están planeando protestas y una huelga general, sus índices de aprobación han caído y se ha envuelto en una caótica polémica con los partidos políticos de los que depende la aprobación de las leyes.

Los problemas políticos son en parte producto de las elecciones locales en mayo, los políticos están ansiosos por salir de la sombra del tecnócrata Monti y mejorar sus niveles lamentables de estima pública antes de una elección general en la próxima primavera.

Los políticos también podrían ser castigados en Grecia, donde se espera una elección general el 6 de mayo, después de que el país se vio obligado a tragarse recortes aún mayores en pensiones, salarios y servicios a cambio de un segundo rescate internacional.

Aparte de una violenta protesta en febrero, cuando las tiendas y bancos fueron incendiados, Grecia ha estado relativamente tranquila recientemente en contraste con las manifestaciones casi diarias del verano pasado por decenas de miles de personas en las afueras del Parlamento.

Los griegos parecen estar esperando para castigar a la desacreditada clase política en los comicios, con casi un tercio de electores que planean abstenerse o votar en blanco, según las encuestas.

“El año pasado, me pasé todo el verano protestando frente al Parlamento, pero nada cambió. Nadie está escuchando”, dijo Angeliki Koutsioumba de 58 años de edad.

“Malditos sean todos. Debemos castigarlos con nuestro voto en las elecciones “, dijo, agregando que ella sufrió un ataque cardiaco el año pasado después de que un banco se negó a darle un préstamo.

Los portugueses han sido los más resignados al sufrimiento por la austeridad tras un rescate internacional. Una huelga general de protesta el 22 de marzo tuvo poco impacto en la economía.

“Este tipo de huelgas no ayudan a nadie, no son la solución. Sólo el trabajo nos sacará de este agujero”, dijo la diseñadora Filipa Almeida a Reuters en Lisboa.

Sin embargo, Antonio Costa Pinto, profesor de investigación en el Instituto de Ciencias Sociales de Lisboa, dijo que el estado de ánimo de resignación no va a durar para siempre.

“El descontento está allí, así que si no hay señales de recuperación, si la desaceleración europea impide que la economía portuguesa comience a recuperarse hacia el final del año, esta aceptación será difícil de mantener, especialmente si son necesarias más medidas de austeridad “, dijo.

Esa es la imagen en toda Europa. “Social y políticamente, la gente está aceptando la austeridad, pero es necesario tener la luz al final del túnel”, dijo el economista estadounidense Nouriel Roubini – apodado “Dr Doom” después de predecir la crisis subprime.

“Crecimiento, empleo, ingresos, de lo contrario la reacción política y social, es decir las manifestaciones, las huelgas, la caída de los gobiernos débiles”, dijo a periodistas en una conferencia de negocios en Cernobbio, a orillas del lago de Como.

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