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Cero grasa: alimentos nutracéuticos

Al país con más obesidad de todo el mundo no le vienen nada mal todos los nutrientes que aportan beneficios a las funciones del cuerpo. Algunas firmas ya saborean ganancias.

09-02-2012, 3:59:08 PM
Cero grasa: alimentos nutracéuticos
Manuel Ramírez

No se trata de ningún tipo de productos raros con aspecto de
supositorio, olor a vinagre o sabor a hígado de bacalao.

De hecho, los llamados alimentos nutracéuticos se ven y
saben igual que los otros alimentos procesados,
pero además de cumplir con su función de .nutrir, contienen componentes en sus
formulaciones que aportan beneficios comprobados a las funciones fisiológicas
del organismo.

Son mayonesas o aceites que contienen alfa omega, margarinas
con fitoesteroles, yogures con lactobacilos, cereales con fibra que ayuda a
reducir el colesterol o a prevenir el cáncer de colon, jugos de frutas que
poseen antioxidantes, leches adicionadas con vitaminas y extracalcio, entre
otros. Algunos de estos componentes no los produce el cuerpo de manera natural
y deben ser consumidos como los ácidos grasos DHA (ácido docosahexaenoico), los
cuales tienen un impacto en el desarrollo del sistema nervioso.

El concepto no está del todo claro, pero se les llama alimentos
funcionales o nutracéuticos, una industria que comenzó a desarrollarse hace más
de 20 años en Japón, país donde incluso se cuenta con una reglamentación de “Alimentos
para uso específico de la salud” (FOSHU, por sus siglas en inglés). Estados Unidos
y Europa ya presentan un crecimiento interesante en la categoría.

En México el tema cobró relevancia hace cuatro o cinco años.
Pero la apuesta viene fuerte: se está creando 
una fuerte industria proveedora de materias primaspara suministrar
“ingredientes nutracéuticos”.

Un mercado en gestación

Como en México está creciendo exponencialmente este mercado,
han surgido diversas propuestas interesantes, provenientes no solo de las
grandes trasnacionales.

Aunque las universidades todavía no muestran gran interés en
realizar investigación, “ya existen avances en las empresas mexicanas dedicadas
a financiar estudios para realizar pruebas, primero en animales y luego en humanos.
Una vez que poseen la documentación científica que constata el beneficio de un
alimento, lo lanzan al mercado”, comenta Cristina Acevedo, quien dirige el área
de Inocuidad de Alimentos de la Fundación México- Estados Unidos para la
Ciencia (FUMEC), organización que cuenta con dos programas que encauzan las
innovaciones de las firmas innovadoras y les buscan oportunidades de negocio en
el mundo.

Sin engaños

Uno de los casos más sonados fue el que ocurrió en 2010
cuando Danone, fabricante de Activia, acordó pagar 21 mdd a la Comisión Federal
de Comercio (FTC) de Estados Unidos. La instancia señaló que no había pruebas suficientes
que respaldaran las pretensiones contenidas en la publicidad del producto. Esta
firma de origen francés aclaró que los beneficios de dicho producto contra el
estreñimiento se confirmaron, pero toman pero tomando tres porciones al día y
no una, como señaló la FTC.

Más que establecer quién tenía la razón, lo importante es
ver que este tipo de problemas pueden evitarse con la reglamentación adecuada.
En Japón, los alimentos funcionales llevan un sello de aprobación del
Ministerio de Salud y Bienestar. En Estados Unidos y la Unión Europea se les
exige que comprueben con documentación científica los beneficios que prometen.

 Los expertos señalan que
en México falta mucho por hacer, aun cuando recién cambió la Norma Oficial
Mexicana sobre especificaciones generales de etiquetado para alimentos. Allí  se señala que “es responsabilidad del
Gobierno Federal procurar las medidas necesarias para garantizar que los  productos comercializados en territorio
nacional cumplan con la información comercial que debe exhibirse en  la etiqueta o envase, con el fin de
garantizar una efectiva protección al consumidor”.

Nuevas propuestas

La tendencia entre fabricantes de alimentos es incluir fórmulas
con algún tipo de ingrediente que cause un beneficio, ya sea para mitigar
alguna deficiencia o enfermedad, o bien para prevenirla.

Quizá uno de los productos más conocidos en la categoría es
Yakult, con sus ya famosos Lactovacillus casei shirota, que ayudan a mejorar las
propiedades de la flora intestinal.

Todos estos alimentos tienden a clasificarse por sus beneficios
para la salud:

  • Gástricos: contienen enzimas y
    fibras
  • .Inmunológicos: con lactobacilos y
    bacterias
  • Intestinales: fibras, inulina y
    enzimas
  • Cardiovasculares: Omega 3, DHA,
    polifenales
  • Óseos: calcio de leche, fósforo,
    magnesio, zinc
  • Visuales: Alfa Omega, luteína

Para Acevedo, del FUMEC, hablamos de productos definidos
como alimentos funcionales de interfaz: “Esto quiere decir que la industria de
alimentos, sumada a la farmacéutica, dan como resultado un alimento
nutracéutico. Aquí veo una gran oportunidad para México, donde existen
alimentos con este tipo de beneficios”.

La experta se refiere al caso del nopal, el amaranto o la
miel, que contienen componentes para la prevención o tratamiento de
enfermedades. “Comercializados como alimentos naturales o como ingrediente en
alimentos procesados tienen gran potencial de negocio”, añade.

La firmas trasnacionales no quieren quedarse fuera del
mercado. Ya desde 2010, Nestlé anunció la creaciónde Nestlé Ciencias de la
Salud y el Instituto Nestlé de Ciencias de la Salud, con miras a fundar una
nueva industria que involucra a los alimentos y al sector farmacéutico para
prevenir y tratar condiciones médicas como la diabetes, la obesidad, los
padecimientos cardiovasculares y el Alzheimer.

Mientras tanto, muchas empresas ya realizan intensas campañas
televisivas para posicionar sus productos de esta categoría. Aun cuando son muy
cuidadosas de no mencionar directamente los beneficios que pueden aportar, el
mensaje es claro: es la promesa de .una vida más saludable. Las que ya cumplen
con la Norma Mexicana  han empezado a
incluir en las etiquetas información sobre las ventajas que ofrecen.

Cerebro de genio: los ácidos grasos como omega 3 ayudan a disminuir el
colesterol, reduciendo el riesgo de padecer enfermedades coronarias. Junto con
el DHA mejoran el desarrollo mental. Algunas marcas en el mercado con estos componentes
son: mayonesa McCormick con omega 3, aceite Nutrioli DHA o leche Nido Excella
Gold con DHA.

Adiós estreñimiento: una categoría que gana espacio en los refrigeradores del supermercado
es la de probióticos, que contienen bacterias como lactobacilos y
bifidobacterias (algunas de las cuales, además de mejorar la función
gastrointestinal, ayudan a optimizar el sistema inmunológico). Aquí participan productos
como Yakult, Soful, Svelty gastroprotect y Biobalance.

No más problemas: los prebióticos son azúcares complejos no asimilados por el
cuerpo humano, pero que favorecen el desarrollo de bacterias benéficas en el
tracto digestivo y regulan los niveles de azúcar en la sangre. Uno de los más
estudiados es la inulina, utilizada en panes de caja de Bimbo. Incluso existen
aguas envasadas, como las de Beneo  Orafti,
formuladas con ingredientes de fibra prebiótica, como inulina y oligofrutuosa.

Vista de águila: la luteína se encuentra en frutas verdes. Ayuda a proteger la
vista gracias a su efecto antioxidante y a que actúa como filtro solar. En el
mercado mexicano ya se  pueden encontrar
jugos como “Good4you, vista” con este componente.

La fruta prohibida: el arándano es un fruto empleado con regularidad
por la industria farmacéutica, gracias a sus propiedades antioxidantes, además
de ayudar a combatir la diabetes, no contener colesterol y ser rico en fibra.
En el piso de venta, marcas como Ocean Spray, Jugos del Valle y Jumex lo
comercializan con buenos resultados. 

¿Cuáles de estos alimentos tienen lugar en tu alacena?

 

Para saber más:

.7 alimentos con alto nivel nutricional

.Alimentos para mantener la energía y salud en el trabajo

.Alimentación para músculos sanos

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