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El efecto Megaupload

El 'cloud computing' y el 'peer to peer' surgen como alternativas para compartir archivos, pero prevalece la inseguridad sobre los datos.

01-02-2012, 10:03:18 AM
El efecto Megaupload
Altonivel

El resonante cierre de
Megaupload abre unos cuantos temas para considerar:

Por un lado, parece marcar
un antes y un después en el ejercicio de compartir archivos indiscriminadamente
y en forma casi anónima. Archivos que –en muchos casos- han resultado objetados
por sus legítimos propietarios desde el punto de vista de los derechos de
autor. Pero ésta es sólo la superficie. Si ahondamos un poco más en el
episodio, veremos que el rol que ocupaba el coloso de las descargas era
considerado fundamental en estos tiempos. Megaupload era una empresa pionera
del cloud, anterior incluso al
concepto de ‘cloud computing’, a
juzgar por el volumen de transacciones, la más popular.

¿Cómo va a impactar su caída
en los clientes que no infringían la ley?

Me refiero a aquellas empresas
medianas, pequeñas o familiares, y también a los profesionales independientes
que utilizaban sus servicios legalmente abonando un fee mensual o anual que los acreditaba como usuarios ‘premium’. Hoy, todos ellos han entrado en
un limbo jurídico que los separa de su información de negocios. Esto sólo puede
perjudicar la reputación de otras empresas similares generando mayor
inseguridad. ¿Hasta qué punto su información clave está a salvo en las empresas
que prestan servicios de ‘cloud‘?
Inclusive, algunos periodistas especializados señalaban en sus artículos que
ahora hasta se sentían inseguros por tener “algunos documentos importantes en
Google Docs”.

Probablemente las secuelas
del cierre de Megaupload no afecten tanto a las empresas más grandes y
respetables, pero lo cierto es que para los clientes, una sombra de duda se ha
posado para siempre en este tipo de servicios. La experiencia les ha
demostrado, de la manera más drástica, que aún un gigante de la nube puede
derrumbarse en apenas un día arrastrando en su caída sus archivos más
preciados. Muchos de ellos, difícilmente vuelvan a confiar en el modelo de
negocios que hizo rico a Kim Schmitz. Cabe preguntarse entonces, ¿qué
alternativas se abren a partir de esta nueva Internet, más estricta y menos
anónima?

Es sabido que en tecnología,
cada vez un nuevo paradigma remplaza al anterior en términos de eficiencia y
confiabilidad. En esta nueva etapa, probablemente los usuarios que opten por
compartir archivos de dudosa procedencia opten por los servicios
descentralizados
, como las redes “peer to peer“.
Pero, ¿qué alternativas se abren para todas las empresas que se manejan dentro
de la ley? Estos ámbitos del P2P no les ofrecerán mayor seguridad que las
empresas como Megaupload, sino más bien todo lo contrario.

La ‘nube personal’

Una alternativa válida que
surge para todos ellos  en estos tiempos
de incertidumbre es el concepto de ‘nube personal’ (personal cloud). ¿En qué
consiste esto de la nube personal? Sencillamente en compartir una instancia de
almacenamiento interconectada, confiable y privada. Inaccesible para todos
aquellos que no estén habilitados para acceder a la información. Porque la
única certeza que nos deja el episodio Megaupload es que difícilmente las
empresas vuelvan a depender de servicios que pueden desaparecer de la noche a
la mañana, llevándose con ellos la información más preciada, sin posibilidad
alguna de recuperarla. 

Gilherme Soarez es vicepresidente de Ventas para Latinoamérica de iomega.

Para saber más:

.¿Hacia dónde va el cloud computing?

.Dispositivos en red, más allá del cloud

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