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Wall St. se prepara para un difícil año 2012

China y otros mercados emergentes de rápido crecimiento ya no pueden ser soporte del crecimiento mundial, pues esas economías se están desacelerando.

02-01-2012, 8:13:48 AM
Wall St. se prepara para un difícil año 2012
Reuters

2 de enero de 2012

Europa en las cuerdas, paralización política y volatilidad
en los mercados. Asuntos familiares para los inversionistas que sobrevivieron al
2011 y con los que volverán a lidiar este año.

Ante la escalada de la crisis de deuda, las revueltas
políticas alrededor del mundo, y el desmoronamiento de la credibilidad
crediticia en las principales naciones industriales, el 2011 fue un año difícil
para saber dónde invertir. El 2012 difícilmente ofrezca un respiro.

El índice S&P 500, un indicador del valor de mercado de
las compañías estadounidenses más grandes, pasó la mayor parte del año
oscilando entre subidas y caídas, desconcertando las posiciones cortas y
largas, y alejando a muchos inversores minoristas de las acciones. Al final,
terminó donde empezó.

Pero el tibio desempeño del S&P 500 fue alentador,
comparado con otros mercados bursátiles del mundo. Estados Unidos podría ser
considerado aún como un refugio seguro, si bien incluso eso parece incierto.

En cada repunte provocado por una mejoría en las cifras de
la economía este año, las olas vendedoras nunca estuvieron muy lejos por los
temores a que la crisis de deuda europea eventualmente arrastrase al continente
a una recesión, e inclusive a Estados Unidos. Eso podría repetirse en 2012.

China y otros mercados emergentes de rápido crecimiento ya
no pueden ser soporte del crecimiento mundial, pues esas economías se están
desacelerando. En el último semestre del 2011, más allá del sector bancario,
los de peor desempeño fueron mayormente los conectados al crecimiento global:
materiales, energía y compañías industriales.

“Hay una creciente comprensión de que la economía
global está en peligro”, dijo Bruce Bittle, estratega principal de
inversión en Robert W Baird & Co en Nashville. “Hay incertidumbre en
cada rincón del mundo”, agregó.

Esa incertidumbre alimentó una considerable volatilidad en
el 2011.

A pesar del desempeño plano del S&P este año, hubo 66
días de operaciones en que las acciones se movieron en un rango de un 2%. En el
2008, cuando colapsó Lehman Brothers durante la crisis financiera global, hubo
más de 130 días de operaciones en que las acciones oscilaron de igual forma.

Pero eso llevó a que los inversores minoristas se alejaran
de las acciones, buscando refugios seguros para su dinero.

Superando rivales globales

El S&P 500 terminó el viernes con un descenso del 0.01% en
el año. En contraste, el índice MSCI de las acciones mundiales cayó un 9% y el
FTSEurofirst 300 cedió casi un 11 por ciento.

A las estrellas de los mercados emergentes les fue peor. El
índice Shanghái Composite de China perdió un 22%, el BSE de India se hundió un
25%, y el Bovespa de Brasil perdió un 18 por ciento.

Los estrategas dicen que el mercado bursátil de Estados
Unidos podría verse beneficiado por un razonable crecimiento económico y por
atractivas valoraciones de mercado. El S&P 500 estaría subiendo un 6% para
fines de 2012, según sondeos recientes realizados por los estrategas de Wall
Street.

La volatilidad probablemente persista durante el comienzo
del 2012 debido a la incertidumbre en Europa y a la creciente preocupación
respecto a una desaceleración de las ganancias debido a las recientes
revisiones de las estimaciones.

Las compañías estadounidenses que recortaron las
perspectivas de ganancias superaron recientemente a aquellas que elevaron sus
perspectivas.

Algunos sectores -como el de materias primas- han sufrido
una pronunciada caída en los pronósticos para el cuarto trimestre, según
demuestran los datos de Thomson Reuters.

La semana pasada, las deprimidas ganancias de Oracle Corp
sacudieron la confianza sobre la salud del sector tecnológico antes de la
temporada de ganancias de enero. Oracle se unió a una creciente lista de
compañías, entre ellas algunas de las grandes de tecnología, cuyos resultados y
perspectivas han disparado señales de alarma.

El próximo año, las ganancias del S&P 500 estarían
subiendo un 9.9%, menos que la estimación del 13% calculada en
octubre.

Temores a una recesión

Muchos economistas consideran que la zona euro ya está en
recesión. Pronostican que las economías de las 17 naciones del bloque se
estancarán en el 2012, tras contraerse en el cuarto trimestre de este año y en
el primero trimestre del próximo.

Los inversores están preocupados porque Italia y España
tendrán que seguir refinanciando los préstamos a niveles insostenibles a
principios del próximo año, lo que podría hacer escalar la crisis.

La correlación entre el mercado bursátil de Estados Unidos y
el euro se disparó en el 2011 en momentos en que los inversores ligaban sus
apuestas a los activos de riesgo a las oscilaciones del euro. Esa tendencia
cedió cuando las acciones se recuperaron cerca de fin de año, pero es probable
que vuelva a avivarse.

Hasta el momento, la economía de Estados Unidos ha mantenido
un ritmo de crecimiento moderado. Los economistas esperan que se expanda
alrededor de un 2,1 por ciento el año próximo, pero no está claro cómo una
desaceleración en el resto del mundo afectaría a la economía en Estados Unidos.

La clave podría ser China, en lugar de Europa.

“China es el gorila de 800 kilos en una habitación, y
probablemente es el país más importante a observar en términos de su
contribución al crecimiento global”, dijo Michael Sheldon, estratega principal
de mercado en RDM Financial en Westport, Connecticut.

La confianza empresarial china se está debilitando. Un
sondeo demostró que los pedidos de exportación cayeron por primera vez en casi
tres años.

La caída de las acciones del sector de materiales en el
segundo semestre del 2011 refleja la preocupación respecto a la declinación de
la actividad en el exterior. El índice de materiales del S&P perdió casi un
14% en los últimos seis meses.

Paralisis

Uno de los eventos cruciales de 2011 fue el recorte a la
perfecta calificación crediticia AAA de Estados Unidos. Standard & Poor’s
citó a las reyertas del Congreso como la razón para el recorte.

El estancamiento en Washington de las negociaciones para
elevar el techo de endeudamiento disparó una ola de ventas que se aceleró tras
el recorte de la calificación.

Los inversores prevén que la paralización en el Congreso
empeorará a medida que se acerque la elección presidencial de noviembre. La
elección probablemente sea reñida, lo que no facilitará para nada los esfuerzos
legislativos por disminuir los altos niveles de deuda.

El rencor volvió a surgir nuevamente en diciembre, cuando en
el Congreso hubo peleas para aprobar una extensión de dos meses a los recortes
impositivos a las nominas estadounidenses.

“Habrá menos certeza respecto a los impuestos y
regulaciones, lo que inhibirá la creación de empresas y el crecimiento de los
negocios”, dijo Brian Battle, un operador en Performance Trust Capital
Partners en Chicago.

Goldman Sachs prevé un crecimiento en el 2012 altamente
susceptible incluso a los sacudones más mínimos, y esos podrían ser políticos.

“La desaceleración del crecimiento (y en algunos
lugares una contracción absoluta), recortes al sector público, y una
renegociación del pacto social entre el Estado y la sociedad en diferentes
partes del mundo forman un entorno propicio para la agitación política”,
dijo Goldman en una nota a sus clientes.

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