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México busca independencia su economía con el TPP

El país está buscando reducir su dependencia de EU y diversificar los destinos para sus exportaciones hacia el Pacífico.

29-11-2011, 8:06:01 AM
México busca independencia su economía con el TPP
Reuters
29 de noviembre de 2011

México quiere diversificar los destinos para sus
exportaciones mientras las crisis sacuden a sus mayores socios, pero ni
siquiera un .pacto comercial de la Cuenca del Pacífico resolvería su dependencia
de Estados Unidos si no impulsa la competitividad.

Durante años, México consideró una bendición su relación con
la mayor economía del mundo, su principal socio comercial, que le ayudó a
convertirse en dos décadas en un trampolín exportador.

Ahora que la demanda de Estados Unidos ha caído por la
crisis económica y mientras su segundo socio comercial, la Unión Europea, lucha
contra sus propios demonios, México busca estrechar lazos con los galopantes
países de Asia.

Por eso, hace dos semanas en el Foro de Cooperación
Económica Asia-Pacífico (.APEC), México anunció su interés en sumarse a las
negociaciones de la Alianza Trans-Pacífico (TPP), un pacto impulsado por
Washington que busca eliminar aranceles desde Estados Unidos hasta Nueva Zelanda.

Pero esa iniciativa no es la respuesta para disminuir la
exposición a la mayor economía del mundo.

“Si el TPP llegara a concluir exitosamente (…) en el
corto plazo no va a resolver esa dependencia al mercado norteamericano”,
aseguró Osvaldo Rosales, director de Comercio Internacional e Integración de la
Comisión Económica para América Latina (Cepal) de la ONU.

“Para que esto se vaya consolidando por ejemplo en un
flujo mayor de exportaciones de México a las economías asiáticas, hay de por
medio temas de puertos, temas de logística, temas de transporte que es
necesario trabajar en México”, agregó.

Basta mirar la historia reciente. Una década después de que
México sellara en el 2000 un acuerdo de libre comercio con la Unión Europea,
sus exportaciones hacia el bloque crecieron apenas poco más de un punto
porcentual, con base en datos del International Trade Center de la UNCTAD y de
la OMC.

Aunque es cierto que en el mismo periodo las exportaciones
hacia Estados Unidos disminuyeron en 6 puntos porcentuales por pequeñas alzas
hacia otros ocho países con los que México firmó pactos comerciales, aún
representan casi un 81% del total.

La mayor parte de esas exportaciones son manufacturas. En el
tercer trimestre México registró un aumento del 26% en su déficit de cuenta
corriente por el menor dinamismo de estas exportaciones hacia Estados Unidos.

México manda menos del 6% de sus exportaciones al resto de
sus potenciales socios del TPP: Australia, Brunéi, Chile, Perú, Malasia, Nueva
Zelanda, Singapur y Vietnam.

“El TPP incluso nos puede llevar a integrarnos más con
Estados Unidos”, dijo Luis de la Calle, asesor comercial y uno de los
funcionarios de México que negoció el Tratado de Libre Comercio para América
del Norte (TLCAN).

Mirar hacia el sur

Para reducir esta dependencia hay que tomar decisiones más
profundas.

México tiene que resolver temas pendientes para mejorar la
competitividad, la infraestructura e incentivar la innovación, sobre todo
cuando, a diferencia de hace dos décadas, ya hay otros países que tienen beneficios
arancelarios en Estados Unidos.

Eso recortaría costos de producción, aumentaría la calidad
de la mano de obra, de los productos, y optimizaría los canales de transporte
para enviar mercancías, haciendo más baratas las exportaciones y ganando atractivo
para otras naciones.

Cientos de kilómetros de carreteras fueron construidos en
los últimos años, pero el Gobierno mexicano no logró superar la pared en el
Congreso para sus propuestas de reformas a las leyes laborales y al sector
energético.

Hoy, por ejemplo, el precio del gas es mayor que en Estados
Unidos y eso es una barrera para las industrias.

Pero también debería mirar más hacia el sur y profundizar el
flujo comercial con Centroamérica y Sudamérica.

La semana pasada, el secretario de Economía mexicano, Bruno
Ferrari, firmó un acuerdo de libre comercio con cinco países centroamericanos
que unificó pactos bilaterales previos.

“El crecimiento que hay ahorita en nuestros principales
socios comerciales es menor al de México”, había dicho Ferrari a Reuters
semanas atrás en la reunión de APEC Honolulu.

“Por eso tenemos que estar cerca de economías que estén
creciendo con un mayor dinamismo, que es Latinoamérica y Asia”, agregó,
antes de anunciar su interés en sumarse al TPP.

Las proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI)
auguran un crecimiento del 1.5% para Estados Unidos este año y una
expansión del 1.6% para la zona euro.

En cambio, México crecería un 3.8%, los países en
desarrollo de Asia un 8.2% y Latinoamérica y el Caribe en su conjunto
un 4.5 por ciento.

“No creo que haya solución (para la dependencia) hasta
que empiece a haber un crecimiento muy fuerte en Centro y Sudamérica y que
permita empezar a vender más”, dijo José Barrera, ex funcionario comercial
mexicano y profesor de la universidad ITESM.

“Son dos mercados importantes, crecientes y que no los
hemos cubierto apropiadamente”, agregó.

Uno de los grandes temas pendientes es acercarse a Brasil,
pero un acuerdo comercial con la mayor economía latinoamericana todavía es
resistido por sectores exportadores, que aseguran que el Gobierno brasileño
ayuda mucho más con incentivos que no existen en México.

Vieja historia

El ‘status quo’ se entiende. Estados Unidos y Canadá fueron
los primeros en firmar el TLCAN con .México hace 17 años, que orientó hacia el
norte su política exportadora y fomentó una industria maquiladora en la
frontera para atender al mayor mercado mundial.

En el abrumador peso de Estados Unidos en las estadísticas,
también influye el hecho de que muchas empresas de otros países, como
Volkswagen u Honda, se instalaron en México para atacar el mercado
estadounidense y no para exportar a casa.

Y si las negociaciones del TPP, a las que también quieren
sumarse Canadá y Japón, llegaran a buen puerto, podría verse más de lo mismo.

Algunos creen que si México apuesta a la competitividad hay
otra alternativa más ambiciosa: convertirse en plataforma exportadora, pero no
para Estados Unidos, sino para el mundo.

“El TLC de América del Norte fue pensado para comerciar
entre nosotros tres, y ahora lo que hay que hacer es pensar cómo hacerlo para
comerciar con el mundo. Y el país que se beneficia es México, porque un coche
armado en Guanajuato tiene posibilidades en Asia”, dijo De la Calle.

“Lo que hay que hacer es convencer a las empresas y a
los Gobiernos de que México es su plataforma para que América del Norte exporte
más”, agregó.

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