

El método generó amistades duraderas e incluso matrimonios, que iniciaron tras una sesión de 45 minutos.
En 1999, Universal Pictures estrenaba en Estados Unidos “Un lugar llamado Notting Hill” o simplemente “Notting Hill”, película protagonizada por Julia Roberts y Hugh Grant que planteaba el amor a primera vista entre el dueño de una librería, con una vida poco interesante, y la mayor estrella de Hollywood. A un accidente con un jugo le seguiría un repentino beso de la actriz, quien ingresó a la casa del hombre para cambiarse de ropa.
Se trataba de una historia que, por su lejanía con la realidad, llamó la atención del público mundial convirtiéndola en un verdadero best seller. Y es que dos personas sin relación alguna que se dan un beso en tiempo récord -a minutos de haberse conocido- parece algo que todos desean, pero que sólo ocurre en los sueños y las películas.
Al menos eso se pensaba hasta ahora, según lo recoge WiredUK. Arthur Aron, doctor del Laboratorio de relaciones interpersonales de la Universidad Stony Brook en Nueva York, afirma que las personas pueden encontrar amigos de verdad, e incluso el amor verdadero, en menos de 45 minutos.
El Doctor Aron se ocupó en entender el amor apasionado, el amor no correspondido, la atracción, la excitación y la lujuria entre dos personas, aspectos de la intimidad humana que fascinan a este profesor de psicología, y comprender por qué algunas personas se enamoran y otras no.
Tras publicar libros como “Motivaciones para el amor no correspondido” o “El amor romántico”, en 1997 dió a conocer un artículo sobre “La generación experimental de cercanía interpersonal”; ellos querían saber si podían crear en un laboratorio aquellas condiciones que permiten crear amistades, compromisos, e incluso lazos románticos, después de unos pocos minutos.
Tras juntar varias parejas voluntarias, que nunca antes se habían visto, y hacerles un cuestionario de 36 preguntas, en una especie de “juego compartido”, la mayoría de los encuestados dijeron que se sentían “inusualmente cerca” de la persona con la que había compartido las preguntas.
Incluso antes de la hora, los participantes experimentaban un fuerte sentimiento de cercanía con su pareja, a menudo se intercambiaban datos de contacto y expresaban su deseo de reunirse nuevamente.
"Sin duda, se convirtió en una persona muy cercana en un período muy corto de tiempo", dijo un participante, mientras que otro dijo con sorpresa que ella había revelado cosas que ni siquiera su novio sabía. Algunos pares estaban en un bar dos horas más tarde.
Al respecto, el doctor Aron detalló que "también hemos probado una versión intensa, especialmente realizada para parejas del sexo opuesto. Y uno los primeros que probamos se enamoraron y se casaron, y desde el año pasado, la última vez que tuve contacto con ellos, todavía estaban juntos”.
Pero no sólo de amor tratan sus investigaciones. El estudio produce resultados similares en parejas de diferentes razas y personas que integran grupos profesionales que se esfuerzan por encontrar algo en común, algo fundamental para el trabajo en equipo.
En una conferencia en Atenas, reunió a varios fundadores y altos mandos de empresas, creativos e inversionistas, descubriendo que no sólo sirve para relaciones amorosas, sino también ayuda en la relación con los empleados y clientes.
"Tomar parte en un experimento psicológico, y hacer amigos rápido, escribía yo en la pizarra”. 18 personas fueron lo suficientemente valientes y curiosos como para comprobar por sí mismos que no era publicidad engañosa: el experimento realmente promueve la unión increíblemente rápido.
Si bien, no es posible poner la totalidad de las preguntas realizadas por el doctor Aron, WiredUK enumera algunas de las que fueron integradas en los experimentos:
Aunque falta una parte del cuestionario, puedes comenzar a practicar las preguntas para comprobar su efectividad. Su intención, como explica el doctor Aron, no es sólo crear relaciones amorosas, sino también de amistad e incluso profesionales. Compruébalo.