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Volkswagen SP2, el auto de Jim Morrison

Un clásico de la industria brasileña que atrae en la actualidad a los coleccionistas y músico de todo el mundo.

19-05-2010, 5:00:00 PM
Volkswagen SP2, el auto de Jim Morrison
Altonivel

Cuando en los años setenta el mundo se encantaba con el rock, la onda hippie, las flores y la paz, un país sudamericano producía automóviles increíbles.

Hablamos de Brasil, específicamente de la producción del Volkswagen SP2, el automóvil que encantó a gigantes de la música como Jim Morrison y según algunos, también a Jimmy Hendrix.

El vocalista de The Doors adquirió uno de color amarillo, tal vez por su sobresaliente potencia que, con un motor de 1.678 cc y un carburador Solex PDSIT, lograba poner el coche de 0 a 100 kilómetros en sólo 13 segundos, toda una marca para la época.

Otros de los detalles que quizás llamaron la atención del excéntrico cantante era la escasa altura del modelo, que apenas alcanzaba un metro con 58 centímetros, su construcción en acero, su refinado interior y su acabado de alto nivel, una joya que vallía la pena tener.

Mismas razones le mantienen, en la actualidad, como uno de los modelos más valorados por los coleccionistas. Uno de ellos, está en el museo de la fábrica alemana, y los precios de un ejemplar bien conservado pueden ser muy altos, aunque en más de una ocasión fue clasificado como “inviable” por la filial de VW en Brasil.

La historia cuenta que los coches deportivos más comunes a principios de los 70 en el país carioca eran el Karmann-Ghia, producido por Volkswagen y el Puma, de un fabricante autónomo, con este último liderando las ventas.

Dicha situación incomodaba a la Volkswagen, que decidió crear un modelo deportivo más avanzado que consiguiese desbancar al Puma en las preferencias de los brasileños.

Fue así como nació este modelo, primero como un prototipo, que fue expuesto en la Feria de la Industria Alemana de 1971. La expectación fue tanta, que al año siguiente salió al mercado con el nombre de “SP” o Sao Paulo, la ciudad donde fue diseñado y producido, aunque otras fuentes atribuyen su nombre al término Special Project o Sport Prototype.

Para mala suerte de la empresa, el SP dejó de fabricarse, justo poco tiempo después de su lanzamiento, por su baja aceptación. Los clientes se quejaban por su falta de potencia y maniobrabilidad, incluso sus detractores le denominaban “Sin Potencia”, refiriéndose a su acrónimo SP.

Dicho problema impulsó rápidamente la producción del SP2 que mejoraba en motor, potencia y frenos, costo adicional que no pudo ser sostenido por la firma que clasificó el modelo nuevamente como “inviable”.

Los pocos modelos que salieron al mercado mundial -unas 10 mil 207 unidades- terminaron por convertir al SP2 en un signo de exclusividad, aspecto reconocido por Morrison y Hendrix.

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