HistoriasNegocios

Retos y oportunidades de los bosques en México

La ONU declaró al 2011 como el Año Internacional de los Bosques, debido a la importancia de este recurso natural.

24-08-2011, 3:25:10 PM
Retos y oportunidades de los bosques en México
Estudiantes de la 1era Generación Maestría en Derecho y Políticas Públicas Ambientales Escuela Jacobea de Posgrado.

La
Asamblea General
de la Organización
de las Naciones Unidas  declaró el año
2011 como el Año Internacional de los
Bosques
, reconociendo que los bosques y el manejo forestal sustentable
pueden contribuir significativamente al desarrollo
sustentable
y a la erradicación de
la pobreza
, convencida de que los esfuerzos concertados deben dedicarse a
crear más conciencia en todos los niveles, para fortalecer la conservación y
desarrollo de todo tipo de bosques, en beneficio de las generaciones presentes
y futuras.

México
es uno de los países con mayor diversidad
biológica
del mundo; cerca de 10% de las especies del planeta se encuentran
en nuestro territorio, sumando más de 200 mil especies. Además de este número
tan importante, la diversidad en nuestro país es relevante, porque muchas de
las especies de relevancia agrícola
tuvieron su origen en nuestro territorio.

A
pesar de lo anterior, y de que tanto en el Plan
Nacional de Desarrollo
como en otros documentos de políticas públicas, se
subraya la importancia de los bosques de nuestro país, todavía existen grandes
retos en cuanto a su gestión.

Uno
de ellos es el que se refiere al cambio
de uso de suelo
, práctica que conlleva en muchas zonas del país el
agotamiento de los recursos forestales, ya que en el afán de que los campesinos
tengan más tierras para cultivar, se empiezan a deforestar los bosques, incrementándose,
también, con ello los incendios, que en muchos de los casos se salen de control
y se extiende a otros lugares.

El
cambio en el uso de suelo genera, además, problemas como la erosión de la
tierra, debido a que en muchos de esos lugares deforestados, su vocación
natural, no es propiamente para la agricultura, aunado a que los campesinos
constantemente están explotando la tierra sin dejarla descansar, no utilizan
pesticidas, plaguicidas y fertilizantes que sean amigables con el ambiente;
sobreexplotan el agua de los ríos, a la vez que los contaminan, porque el agua
con que se riegan los campos aunado a los químicos que se utilizan, se filtran
en la tierra y nuevamente regresan al río.

En
la Ciudad de México, desde hace poco, se considera el cambio de uso de suelo
como un delito, aunque el
tratamiento del tema en las zonas más biodiversas del país, como Oaxaca o
Veracruz, por poner sólo un par de ejemplos, dista mucho de ser la misma.

Otro
de los retos de los bosques se relaciona con el papel de las Áreas Naturales
Protegidas en la Protección
de la biodiversidad; éstas constituyen el principal instrumento que el gobierno
ha elegido para canalizar los esfuerzos de conservación de los bosques. Además
de su función de protección y conservación de paisajes, ecosistemas y especies,
las Áreas Naturales Protegidas han servido como punto focal para el desarrollo
de actividades de aprovechamiento sustentable de la biodiversidad con la
participación de las comunidades locales. No obstante, es necesario hacer un
análisis crítico del papel que hasta ahora han jugado las Áreas Naturales
Protegidas en el cumplimiento de sus objetivos, la existencia y pertinencia de
sus planes de manejo y la financiación de las acciones a desarrollar en las
mismas.

En
San Luis Potosí, por ejemplo, tanto el Gobierno del Estado, como Instituciones
Educativas y Organismos Ambientales, han coincidido en afirmar que la
instauración y operación de las Áreas Naturales Protegidas “es un esfuerzo
desesperado e insuficiente por salvar ecosistemas y biodiversidad”, por lo que
una solución inmediata sería la creación de Áreas Naturales Protegidas en un
15% de la superficie de cada región, lo cual consideran disminuiría
considerablemente la actual tasa de destrucción de ecosistemas y desaparición
de especies.

México
cuenta con 17 millones de hectáreas consideradas como Áreas Naturales Protegidas. Éstas prestan servicios ambientales a
todo el país, beneficios directos para la sociedad que ésta debe reconocer y,
¿por qué no?, pagar. Además de su función como reguladoras del clima y
relevantes. Por lo tanto, como forma de mitigación del cambio climático, sirven
para la protección de las cuencas hidrológicas, evitan deslaves y aluviones que
pueden amenazar a las poblaciones e infraestructura de desarrollo. En lo
relativo al agua, además: captan la lluvia; almacenan, regulan y retienen el agua
para posteriormente ser usada en el abastecimiento de las poblaciones,
agricultura o industria y sirven de transporte, así como de mecanismo de
saneamiento del agua superficial y subterránea.

A
pesar de lo anterior, el pago por servicios ambientales es todavía un
instrumento poco extendido en el país y que funciona como subsidio otorgado a
través de la CONAFOR.

Es
necesario, pues, que se extienda el pago por servicios ambientales en nuestro
territorio y que se diseñen instrumentos de mercado para su puesta en marcha,
como sucede en otros países, constituyendo este instrumento un área importante
de oportunidad para la protección de los bosques del país.

Para capacitar a los
profesionales en el área ambiental, la Escuela Jacobea  de Posgrado ofrece la Maestría en Derecho y
Políticas Publicas Ambientales.  Si
requieres más información sobre la misma da click aquí o envía un correo

Relacionadas

Comentarios