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Por: Agencias
Publicado: 30 de Mayo de 2011
30 de Mayo de 2011

Las diferencias en cultura laboral han entorpecido las relaciones comerciales entre China y Brasil, debido a que las empresas asiáticas no acostumbran a ofrecer todas las protecciones laborales a las que los latinoamericanos  están acostumbrados.

A pesar de que las inversiones chinas en Brasil llegaron a los 17,000 millones de dólares en 2010, las expectativas diferentes sobre el papel de los trabajadores, las regulaciones gubernamentales y los sindicatos han enfrentado a las empresas chinas y sus trabajadores brasileños.

De acuerdo con el Global Institute for Labor & Human Rights, los cariocas tienen prestaciones laborales que incluyen aguinaldo anual equivalente a un mes de paga y cupones para alimenticios y transporte, mientras los chinos pagan sueldos bajos y prácticamente no hay leyes que protejan a los trabajadores.

Las empresas chinas están tratando de imponer ese modelo en el exterior y les está costando trabajo, al menos en Brasil. Una encuesta del diario Folha de Sao Paulo descubrió que 42% de los ejecutivos brasileños que trabajan para compañías chinas cambia de empleo en un año.

La principal queja de los brasileños es que los asiáticos no entienden la cultura local y la necesidad de desarrollar relaciones personales con los compañeros de trabajo, y de acuerdo a una fuente en la empresa Lenovo, los chinos generan un mal ambiente, haciéndoles llamados de atención a los directores de proyectos delante de todos.

Sin embargo la falta de protección laboral de los chinos podría costarles muy caro. Un informe de The Conference Board indica que los trabajadores brasileños fueron 30% más productivos que los chinos el año pasado.

Antes, los chinos resolvían todos estos problemas importando trabajadores desde su país natal, algo que las autoridades brasileñas no toleran.