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100 días de victorias, derrotas y lecciones de Donald Trump

Lejos está el Donald Trump que gritoneaba en campaña. A 100 días de su gobierno, el presidente de Estados Unidos aún tiene mucho que aprender del gobierno de su país.

28-04-2017, 6:30:23 AM
100 días de donald trump
Reuters

 

Donald Trump cumple 100 días en la Oficina Oval. Hemos visto caos, peleas internas y lentitud para imponer su agenda. El nuevo presidente ha tenido fracasos y triunfos, ha iniciado una desregulación del sector energético y consiguió completar los ministros de la Suprema Corte, pero sus políticas migratorias han sido revocadas y sus relaciones internacionales se debilitan. Aquí te presentamos las tres principales victorias y derrotas del nuevo presidente de Estados Unidos.

Las victorias del presidente

1. Desregulación del sector energético

Donald Trump prometió impulsar el sector de la energía, principalmente la generación por carbón y petróleo para “incentivar la generación de empleos”.

Según el presidente, la administración anterior tenía “una descontrolada agenda contra el sector energético que ha destruido millones de puestos de trabajo”. Pero ahora ha colocado en su gabinete a ex miembros de empresas petroleras y a políticos anti-cambio climático.

Rex Tillerson, el nuevo Secretario de Estado, fue Director General de ExxonMobil por 10 años antes de incorporarse al equipo de Trump; Scott Pruitt, el nuevo director de la Agencia de Protección al Medio Ambiente (EPA, por sus siglas en inglés) era el fiscal de Oklahoma y junto con el nuevo Secretario de Energía, el ex Senador Rick Perry, niegan la existencia del cambio climático. Además, la firma de inversión de Wilbur Ross, el nuevo Secretario de Comercio, también tiene nexos con la industria petrolera.

Trump ya ha anulado una serie de órdenes ejecutivas de la administración anterior enfocadas en la protección del medio ambiente y el desarrollo de energías limpias, e instruyó a la EPA, a evaluar y si es necesario “suspender, revisar o rescindir” el plan de energías limpias de Obama.

También aprobó la construcción del ducto Keystone XL, que transportará petróleo crudo desde Canadá hasta el centro de Estados Unidos, detenido desde 2015 por su impacto ambiental. Y ordenó la revisión de los territorios protegidos como reservas federales, lo que despertó protestas entre los grupos ambientalistas por miedo a que esos terrenos sean cedidos a empresas petroleras o mineras.

“En lugar de abandonar las protecciones al aire limpio y el medio ambiente, debemos seguir fomentando nuevas oportunidades en comunidades con dificultades económicas que pueden ser dependientes del viejo orden mundial”, declaró el senador Tom Carper, unificando la oposición de los Demócratas. “Estas inversiones de los últimos ocho años han reducido los costos de energía y proporcionado oportunidades económicas a nivel nacional”.

2. Confirmación de Neil Gorsuch en la Suprema Corte

Por más de 400 días, uno de los asientos de la Suprema Corte de Justicia de Estados Unidos estuvo vacante tras el fallecimiento del ministro Antonin Scalia en febrero de 2016. Scalia, fue uno de los juristas más conservadores y relevantes en la historia moderna de Estados Unidos, y al tratar de remplazarlo, Barack Obama enfrentó a una fuerte oposición republicana.

Desde la campaña, Trump prometió que de convertirse en presidente nominaría a alguien que representara los valores republicanos. Pero no fue tarea fácil.

Los demócratas en el Senado se opusieron y los republicanos tuvieron que cambiar las reglas internas para poder votar por la ratificación y conseguirla. Su primer y único triunfo en el Congreso hasta ahora.

3. Aumentar la inversión de empresas americanas

Donald Trump quiere hacer a Estados Unidos grandioso otra vez, y fomentar la creación de empleos para sus “hombres y mujeres olvidados”. Aquellos ciudadanos de zonas rurales e industriales que se han quedado sin trabajo consecuencia de la tecnología y la globalización.

Por ello, emitió otro decreto para desarrollar y proponer cambios de política que maximicen el uso de materiales y productos fabricados en Estados Unidos, y que fomenten la contratación de empleados norteamericanos. La orden también sugiere cambios a los programas de visas H-1B, que regulan la contratación de extranjeros.

“Había un dicho hace varios años, ‘Lo que es bueno para General Motors es bueno para los Estados Unidos de América’, esa era la visión del partido Republicano”, explica Gary Nordlinger, profesor de la Escuela de Political Management en la Universidad George Washington. “La pregunta hoy es dónde genera General Motors su dinero, ¿es dentro o fuera de Estados Unidos, o es de producir componentes en México y ensamblarlos aquí? Todo el concepto de globalización ha cambiado realmente esa teoría”, agrega.

Ford Motor Company, General Motors y Chrysler ya han anunciado nuevas inversiones o incrementos en la producción en EE.UU. La relación con las empresas de tecnología en Silicon Valley también se ha moderado.

Derrotas:

1. Decretos rechazados para prohibir la entrada de musulmanes a Estados Unidos

“Aquí hay ‘bad hombres’, y los vamos a sacar”, declaró Donald Trump en el tercer debate presidencial en octubre del año pasado. Siete días después de tomar posesión, el 27 de enero, firmó un decreto para prohibir la entrada de ciudadanos de siete países (Irak, Siria, Sudán, Irán, Somalia, Libia y Yemen) con el fin de “proteger a la nación de la entrada de terroristas extranjeros a los Estados Unidos”.

La orden ejecutiva detonó una enorme oposición y desorden en algunos aeropuertos. Viajeros de esos países aterrizaban y no podían entrar.

El ex Primer Ministro de Suecia fue detenido y cuestionado sobre un viaje que realizó a Irak en 2014 en el aeropuerto de Washington, y algunos asistentes a la ceremonia de la entrega de los Óscares no pudieron asistir o cancelaron su participación ante la incertidumbre.

Un tribunal federal declaró el 9 de febrero que la orden iba “en contra de la estructura fundamental de nuestra democracia constitucional” y bloqueó el decreto. En su actitud cotidiana, el presidente mostró su enojo por Twitter.

Unas semanas después, el 16 de marzo, la Casa Blanca volvió a firmar otra orden con el mismo objetivo. “Sigue siendo de amplio alcance, tiene una duración de 90 días, pero es un poco menos extrema que la orden del 27 de enero. Los viajeros iraquíes ya no están sujetos a la suspensión de entrada”, explicó Mark Disler, de Prime Policy Group, una de las principales firmas de cabildeo en Washington, en un reporte.

Pero horas antes de entrar en vigor, la orden también fue bloqueada, ahora por un tribunal federal de Hawaii.

Así, Trump sumó dos fuertes derrotas en uno de los principales pilares de su campaña. Dejando como lección que el poder ejecutivo y la Casa Blanca no pueden hacer todo lo que se les antoje.

2. El Obamacare no se va

Sesenta días después de tomar protesta, la revocación del Obamacare, otra de sus principales promesas de campaña, fracasó.

Dirigida por Paul Ryan, el presidente de la Cámara de Representantes y líder de los Republicanos, la reforma ni siquiera llegó al pleno y la votación tuvo que ser suspendida. Ryan acudió personalmente a la Casa Blanca a decirle al Presidente Trump que no tenían los votos suficientes.

“Creo que Donald Trump aprendió que solo porque Paul Ryan diga que puede lograrlo, no significa que pueda lograrlo”, explica Nordlinger. “La administración aprendió su lección de la reforma de salud, necesitan no solo estar más preparados, sino también tener una amplia base de apoyo en el Congreso para lograr grandes cosas”.

Donald Trump no pudo impulsar una reforma, incluso con el extenso poderío de su partido, el mayor en 30 años. Además de la Casa Blanca, hoy controlan la mayoría en las dos Cámaras del Congreso y más de 30 legislaturas estatales.

3. Rompimiento con Rusia

Hackeos, correos electrónicos e intervención en la elección. La relación con Rusia, que prometió componer, se enfrió después de bombardear Siria.

“El nivel de confianza, especialmente en el plano militar, no ha mejorado, sino que más bien se ha deteriorado”, declaró Vladimir Putin, quien junto con el presidente de Irán, Hasán Rouhani, condenaron el ataque. Según el Kremlin, la relación ha empeorado desde que Trump asumió la presidencia.

Y en más fracasos de política exterior, durante la campaña pasó meses criticando a la Organización del Tratado del Atlántico Norte, diciendo que era “obsoleta”, pero al entrar a la Casa Blanca cambió su postura.

Según una entrevista que dio a la Associated Press, declaró eso porque no sabía mucho de la OTAN y la organización no se enfocaba en el terrorismo, pero ahora, ya aprendió más y estudió, y “ya no es obsoleta”.

Lecciones de los primeros 100 días

“Donald Trump está entendiendo que este trabajo es más complicado de lo que pensó que sería”, explica el académico de GWU.

Hasta ahora, se ha enfocado en firmar órdenes ejecutivas, lleva más de 20, y ya en dos ocasiones han sido revocadas. No ha alcanzado ningún triunfo legislativo y su plan de reforma fiscal aún no ha sido desarrollado. Presentó una guía en una cuartilla con las ideas que quiere implementar y no logró incluir la construcción del muro en el presupuesto de este año.

Trump creció en una familia de bienes raíces, en uno de los mercados más duros y competitivos del mundo, Nueva York. “Y los desarrolladores de bienes raíces comerciales son personas únicas. Hacen negocios amenazando, siendo bullies, demandando, o siendo carismáticos cuando es necesario… esa es su tendencia natural”, añade Gary Nordlinger. Según él, su estilo no cambiará.

Los desarrollos en materia comercial en estos primeros 100 días deberían ser vistos para preservar los arreglos y las cadenas de suministro que se han beneficiado del TLCAN, y como una oportunidad para comprometerse con la administración y el Congreso para mejorar los acuerdos comerciales en los que beneficiará a los intereses de Estados Unidos, explica Prime Policy Group.

Para los cuatro años que quedan, Trump y su administración pondrán más atención a los detalles, concluye Nordlinger. “A Donald Trump le encanta decir cosas indignantes, empieza su negociación con una posición escandalosa y luego se vuelve razonable”, agrega.

No es el típico hombre de negocios y tampoco un político convencional, pero al final del camino, el sistema político y la división de poderes limitarán al alcance de muchas cosas que quiere hacer. Tendrá que ser más pragmático, mejor negociador y encontrar nuevos aliados dentro y fuera de su partido.

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